Presentación

Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.

15 ene. 2010

Textos 1.9 y 1.10

1.9. "Hay algo que ya habían descubierto los hombres que han buscado la sabiduría en todos los tiempos: “los sentidos sólo abarcan una pequeña parte de aquello que se dice que existe”; hoy se sabe que el arco electromagnético que es percibido por los sentidos convencionales se limita a una mínima porción del espacio definido por la descomposición del arco iris."


1.10 "La capacidad del ojo humano llega a su máxima longitud de onda perceptiva con la vibración del color rojo, y la mínima con el violeta. Esta vibración micrónica del mundo físico está de manera constante definiendo el mundo que cada uno ve, que además, como sabemos, es diferente al de los demás. Cualquier vibración superior a la captación del ojo se escapa de la capacidad perceptiva de la consciencia, al menos así parece; allí empieza el infinito y misterioso campo de los infrarrojos; de forma similar parece ocurrir con las vibraciones inferiores al violeta, adentrándose en el espacio mágico de los ultravioletas. Decían los egipcios que el Sol anunciaba la mañana en rojo y se despedía por occidente, dejando en el crepúsculo, a medida que avanzaba hacia el fin de la Tierra, una manta violeta. De manera similar a la vista sucede con el resto de los órganos perceptivos que definen el mundo exterior."


COMENTARIO

Todo lo físico, lo fenoménico, es vibración; todo está en movimiento. Todo son ondas que se expanden hasta el límite del tiempo.

Dice la física convencional que la luz roja y la violeta, igual que sucede con todas las luces del arco iris y las demás radiaciones del espectro electromagnético, recorren el espacio-tiempo a la velocidad de la luz. Todas viajan a la misma velocidad pero todas son diferentes, cada una tiene su ritmo.

El rojo vibra con calma pero recorre largas distancias, mientras que el violeta tiene que vibrar muchas más veces para desplazarse lo mismo. Uno avanza con pasos largos y pausados, mientras que el otro viaja con pasos cortos y rápidos. Dos ritmos diferentes para llegar, a la vez, al mismo punto. Y entre ambos, el naranja, el amarillo, el verde, el azul y el añil combinan, cada uno a su manera, el espacio con la frecuencia.

El día comienza en rojo y termina en violeta. Como si todo se acelerara, a medida que el Sol se aleja de oriente, para compensar con rapidez lo que se pierde en recorrido.

Hay una compleja relación entre la luz y el pensamiento, una red todavía confusa de procesos en los que están implicados la glándula pineal, la melatonina (la hormona de la noche), la melanina, el calcio y la piezoelectricidad. Lo cierto es que pensamos diferente según la luz que nos llega, lo evidente es que necesitamos la noche para que el violeta vuelva a encontrarse con el rojo.

1 ene. 2010

Texto 1.8

1.8 “¿Qué es la realidad?, ¿qué es el mundo real?; parece una cuestión sin respuesta, pero sólo son los sucesos sujetos a espacio tiempo vistos por los ojos del Rey e impuestos a los súbditos como únicos posibles. De manera que alguien que definiera o imaginara la realidad como un espacio fijo ante un tiempo cambiante, estaría sometiéndose a la voluntad del Rey, sin reparar que con ello se enfrenta a todas las leyes descubiertas por la Física, la Matemática o la Filosofía.”

COMENTARIO

Imaginemos una conjunción de múltiples posibilidades, y no una vertebración infinita de las múltiples imposibilidades, i.e: algo así como el aleteo de cada uno de los destellos de la fluorescencia humana y una matriz "desviada" oculta en el alquitrán sobre el que reposa una orquídea.

La buena nueva; que la maquinaria político - social y su consensus emocional podría llegar a ser tan virtual como la actual y posibles futuras crisis podrían apuntar. Que la colisión a media altura propia de la perturbadora matriz dominante y su geometría de esclusas sólo definen los caprichos del real paseante ocioso: el cultivador de orquídeas.

Debussy apuntó que la música es el espacio entre las notas; es posible que cualquier rápido parpadeo de ausencia doblegue dulcemente la fija mirada de la presencia "real".

Es posible que cobre existencia la poesía de los números y desbanque a la matemática de los "boarding - meetings".

Deseable que en un futuro próximo nuestros alunizajes no se produzcan en el centro geométrico de un Estadio de football.

Parece que una "fotosíntesis" del pensamiento diferente a la predominante sería sin duda la pirueta bastarda del sistema. Y cierta analítica trascendental o metafísica de las costumbres, etc... se convirtieran en asuntos habituales entre los seres humanos.

En cualquier caso, espacios y tiempos diferentes apuntan a matrices mucho más complejas. A recuerdos futuros, a cruces de caminos, a geometrías variables; una "climatología" en la que la atención propia nunca sería suficiente.