Presentación

Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.

15 feb. 2012

Texto 3.16

3.16 "En las tierras anchas de Rusia, la luz que facilita la respiración perfecta, que acapara los pulsos, que despierta a la mente intuitiva, que transforma el deseo en voluntad, que reza y persigue la consciencia, es la luz del aceite y de las musas, la que no habita en la apariencia, la que desfigura la apariencia de la realidad, aquella que con menor vibración ilumina el cerebro, el futuro."

1 feb. 2012

Textos 3.14 y 3.15

3.14 "Como un ejemplo, en los antiguos códigos telúricos el día mágico de Rusia es el segundo del Sol, el lunes; el elemento sagrado es la tierra de sílice; el arcángel guardián, Gabriel, lo que confiere a esas tierras un marcado acento matriarcal y mariano; su metal representativo es el uranio, metal prieto con gran energía retenida y capaz de cambiar la naturaleza de las cosas desde la inocencia y la fuerza; el planeta dominante es Urano, el que según las tradiciones engendró la Tierra con sangre del Éter para que naciera la vida."

3.15 "La piedra sagrada que ilumina el espacio telúrico de Rusia es la amatista, que con sus tonos cercanos a la noche emite entre la acción y la búsqueda, entre la realidad y la ensoñación; el sentido dominante es el oído: puede que por eso Rusia se detiene a escuchar el sonido del viento, y siempre cultivó y mantuvo las emociones contenidas en las palabras; el color exotérico es el blanco, la luz que aún no ha sido descompuesta por ningún prisma, la luz del loto y de la nieve. El violeta domina esotéricamente; su vibración es la menor del arco iris; más allá, y hasta un infinito desconocido, está el océano de los ultravioletas; es el color del crepúsculo vespertino, el que despide al Sol en su camino al fin de la Tierra; por eso el espíritu de las tierras rusas se comunica en el azul con los ligures, adoradores de Lyg, y con los antiguos pueblos matriarcales tartesios."