Presentación

Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.
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2 sept 2012

Texto 4.6


4.6 Y reflexionando más en el funcionamiento propio, verá cómo esas pinturas van cambiando de forma, y ello conduce a que se valoren los significados en la medida de su incidencia en el esquema de las necesidades o los deseos. Desafortunadamente este mundo cambiante choca con un modelo comunicativo basado en la estabilidad de los significados únicos, y lo que en principio parecían sendas de apertura se van convirtiendo en caminos de uso frecuentado, de mirada trazada y de paisajes de cartón, con sonrisas provistas de velos decorados que tapan aquello que no debe ser visto.

COMENTARIO DEL AVENTURERO

¿El lenguaje es sólo un catálogo inmutable del saber heredado?, algo así como el arca donde se guardan todas las adquisiciones logradas.
 Si las palabras tienen como referentes los objetos del mundo exterior, y asumimos que nuestro conocimiento de dicho mundo todavía tiene muchas lagunas, y que las cuestiones a las que podemos dar respuesta resultan casi triviales cuando se comparan con todas las que no podemos resolver, no debería ser tan complicado cuestionar muchas de las cosas de las que hasta ahora han sido consideradas inmutables por nuestra sociedad.
 Día a día se hace más patente que la casa construida por la civilización occidental se nos ha vuelto prisión, cama donde duermen deseos incumplidos, laberinto hecho de necesidades vacías. No es extraño, por tanto, que pongamos en entredicho el modelo y busquemos una salida. No en busca de la salvación, sino de una vida más verdadera.
 Porque además de la subida del IVA hay otros problemas, como la destrucción de la esencia concreta humana y la aniquilación de la idea de belleza, por ejemplo.
 Porque el mundo se ha convertido en una gigantesca máquina que gira en el vacío, alimentándose sin cesar de recursos materiales finitos para sostener un crecimiento infinito, donde lo importante es que la sociedad consuma cada vez más.
 ¿Existe alguna manera de parar esto?
 Si nuestro conocimiento lo basamos en dogmas, pensamientos, deseos, no… pero si partimos de la ignorancia, seguramente encontremos un camino por donde podamos seguir creciendo.
 Ser hombre de ciencia y estar cerrado a lo nuevo es una contradicción.
 Entonces, ¿por qué nos asusta lo desconocido?, cuando las creencias cierran, nos atan a conceptos, ideas, palabras…
 Sócrates dijo una vez: “… En efecto, atenienses, temer la muerte no es otra cosa que creer ser sabio sin serlo, pues es creer que uno sabe lo que no sabe. Pues nadie conoce la muerte, ni siquiera si es, precisamente, el mayor de todos los bienes para el hombre, pero la temen como si supieran con certeza que es el mayor de los males”.