1.3. "Puede que el hombre se empeñe en olvidar que es un ser en metamorfosis, que quizás ello le empuje a continuar utilizando el pequeño espacio de voluntad conquistado en la epopeya de su discurso histórico para dominar y someter, para subrayar su presencia en la sumisión del resto"
COMENTARIO
Es curioso el empeño que ponemos los seres humanos en ese olvido del que habla el autor, cuando nuestra propia experiencia nos habla de cambio continuamente. En campos científicos como la biología y la neuropsicología se sabe que nacemos con múltiples posibilidades y capacidades potenciales que iremos desarrollando o no según las experiencias que tengamos en nuestra vida. Algunas de estas capacidades son desarrolladas en los primeros años de vida (lenguaje, andar…), probablemente debido a que en otros tiempos la Humanidad fue conquistando dichas capacidades, otras pueden ser o no desarrolladas según abramos más o menos nuestro campo de experiencia.
Estos indicios sugieren que no somos seres completos, que nuestro total desarrollo no ha llegado a su fin y, desde mi punto de vista, en esto consiste la aventura de la vida, en completarnos, llegar al máximo posible de nuestras capacidades, conquistar nuevos territorios de nuestro cerebro y de nuestra conciencia.
Desde el principio de nuestra vida vamos aprendiendo, dirigidos por nuestro entorno familiar y social, a formarnos una idea de nosotros mismos, del mundo y del hecho de vivir. En determinado momento, generalmente cuando creemos tener o nos dicen que tenemos las capacidades necesarias para la supervivencia, consideramos que ya nos hemos desarrollado, que ya somos. A partir de ese momento, nos defendemos de toda persona y experiencia que mueva los esquemas que hemos adoptado y con los que nos hemos identificado, tratando de, desde nuestro respectivo espacio de poder, imponer nuestra visión y ejercer control sobre ellos para mantener una sensación de seguridad. Este comportamiento, a menudo es fuente de sentimientos de frustración, aburrimiento, desencanto, estancamiento. Pero los cambios inevitablemente están presentes aunque los obviemos o los asumamos como situaciones repetidas.
Quizás esa búsqueda de seguridad como actitud y meta de vida esté siendo un obstáculo para nuestro aprendizaje a través de cada nueva experiencia, para descubrirnos a través de nuestro contacto directo con el mundo más allá de las convenciones y saberes que nos trasmiten del mismo, para desarrollar, al menos en parte, esas capacidades y posibilidades potenciales.
¿Dónde podría llegar el ser humano si tomara conciencia de que su evolución no está completa? ¿Podría seguir considerando lícito el uso del dominio y la sumisión del resto como únicos instrumentos de relación con el mundo, los demás y la vida? ¿No sería acaso la propia evolución del hombre, su perfeccionamiento la única manera de subrayar su presencia? Quién sabe, si además, al no tratar de someter a los demás para que adopten nuestros esquemas rígidos, estaríamos favoreciendo nuestra propia evolución y propiciando que otros se lancen a la conquista de sí mismos, la auténtica aventura de la vida.
Textos recogidos del libro "49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO"
de Eduardo Pérez de Carrera publicados por el Aventurero.
Presentación
Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.
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