Presentación

Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.

1 oct. 2009

PRÓLOGO A LA PRIMERA CARTA. SIGUIENDO RASTROS. Texto 1.1

"Cuenta la Biblia en su primer libro, el Génesis, que habiendo creado Yahvé la primera pareja, les bendijo diciendo: Procread y multiplicaos, henchid la Tierra, sometedla, y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la Tierra; llama la atención el sentido de propiedad que encierra el primer mandamiento divino, y desde su interpretación literal, que en la inducción hacia esa primera forma de consciencia la obsesión por someter y dominar haya sido uno de los pilares básicos de todas las culturas judeocristianas."


COMENTARIO


Quizás lo que este versículo del Génesis nos quiso transmitir fuese la responsabilidad que el hombre tiene sobre todo lo creado sobre la faz de la Tierra: tierras, plantas y animales.

Si interpretamos todo en su sentido literal, llegaríamos a la fatal conclusión de que Dios creó un ser acabado para que utilizara toda la Tierra y sus recursos según le conviniese.

Esto sería como pensar que nuestra primera forma de consciencia estaba ya conclusa. ¿Somos aún los herederos de aquel primer hombre y de su forma de interpretar la vida?

Este primer hombre engreído de poder y orgulloso por este legado divino se imaginó a sí mismo separado de un todo armonioso y centró su actividad y su creatividad en someter, poseer, dominar y a veces aplastar o destruir todo cuanto su mente era capaz de abarcar. Y todo esto según lo que él interpretó, permitido y animado por un mandato divino.

En esta interpretación aberrante del versículo puede que se esté definiendo solapadamente el origen del mal que tantas veces se plantearon las diferentes corrientes de pensamiento religioso o filosófico.

Puede que hoy el hombre desee imaginarse de otra manera, puede que desee reintegrarse en una visión global de toda la Tierra, pues no olvidemos que al primer hombre se nombró Adam y a la Tierra Adama. Es como si existiera un pacto secreto entre ellos -la Tierra y el hombre- que les propiciara una evolución conjunta.

57 comentarios:

Anónimo dijo...

1.1 De este relato bíblico, yo saco en consecuencia que Dios no dio al hombre poder de dominación y sometimiento sobre sus congéneres, sino sobre todos los animales y plantas que les servirían para cubrir sus necesidades de alimentación, cobijo, etc, etc…
Cuando Dios crea a la mujer, le da una compañera para que no esté sólo, no especifica que tenga que someterla y dominarla. Es curioso que los dos relatos de la creación del hombre en la Biblia estén seguidos uno del otro. En el primero crea al hombre a imagen y semejanza de Él y lo crea hombre y mujer, y en el segundo toma una costilla de Adán para crear a Eva. Yo pienso que quizás al creer que Eva era hueso de su hueso y carne de su carne, tenía todos los derechos sobre ella y su descendencia por ser algo de su propiedad. Cuando el hombre dejó de ir tras su alimentación (cazador) y se asentó para ser cerealista, el sentido de la propiedad se desarrolla al máximo. La tierra que cultiva, la choza en la que habita y la familia que protege las siente de su propiedad por mantenerlas y cuidarlas.
Pero aparte de los hechos narrados en la Biblia, hay un relato, el “Poema Babilónico de la Creación” (ENUMA ELIHS) donde una serie de dioses crean a los hombres para que les ayuden en sus tareas cotidianas. Entre estos dioses, hay disputas y luchas por lograr la dominación sobre los demás y crean al hombre para asegurar el culto a los dioses en recintos sagrados.
El pueblo hebreo en diferentes épocas de su Historia, fue sometido por Babilonia y Asiria, por este motivo es natural su influencia en tradiciones, prácticas y hechos más o menos paralelos en lo cultural y religioso.
El relato del Génesis se le atribuye a Moisés, recogido por vía oral de generación en generación sobre todas sus tradiciones religiosas y socio-culturales en las que se habían criado.
R.

Manolo dijo...

Suponiendo que el autor del Génesis recogió fielmente la versión divina de este encargo a Adán y a Eva, es posible que el texto original haya sido manipulado en las sucesivas copias que se han hecho hasta llegar a nosotros. En todo caso, si los llamados libros sagrados tienen la profundidad que se les supone, no es lógico pensar que su interpretación literal sea la mejor.

Puesto que, según el Génesis, Dios creó al hombre a su imagen, me inclino a pensar que la frase que cita el autor del libro habría que interpretarla en el sentido de que Dios les insta a multiplicarse, es decir, a crecer y desarrollar toda su potencialidad hasta llegar a ser como el mismo Dios. Y, tras ello, les hace responsables de henchir la Tierra, haciendo crecer sus posibilidades, pero no sometiéndola ni dominándola, sino más bien tutelando ese desarrollo. Creo que la interpretación literal hecha por las religiones juedocristianas, al fomentar el sometimiento de los demás en vez del amor y la responsabilidad hacia su desarrollo, ha sido perversa para el devenir de la Historia.

Anónimo dijo...

Dice el Tao también en su primer capitulo:
Sin nombre es el principio del univeso;
y con nombre, es la madre de todas las cosas.

Resulta curioso ver como Lao-Tse, tenía el mismo concepto de "todo lo creado", que nuestros antepasados muy anteriores a la Biblia.

Para aquellas gentes, la gran diosa madre Tierra, era la creadora de los animales de los árboles, de los ríos, de las montañas, del aire, de los homres y mujeres, es decir todos éramos sus hijos y por tanto hermanos y todos nos debíamos amor y respeto.

Creo que el dios de la tribu de Israel, o quien lo escribió en la Biblia, pretendían destruir todo resto del culto a la diosa madre Tierra, por eso su empeño en dominar, en someter a todos los hijos de la diosa, henchid (llenar,ocupar un espacio vacio) la Tierra, resulta tambièn muy curioso que el autor del libro ponga, las dos veces que nombra la Tierra con mayúsculas.

En fin, creo que Yahvé, o quien recibió, o creyó recibir su mensaje, con todos mis respetos, se pasaron un poco con el sentido de propiedad, que pretenden infundir en su pueblo, que por desgracia es el que nos ha llegado. Nunca he entendido a los dioses que necesitan dominar, imponerse, someter he incluso matar para que se les adore.

Retama.

Aquiles dijo...

Resulta realmente tremendo comprobar como, ya desde los primeros párrafos del Libro Sagrado con más influencia en la configuración del modelo social occidental, se nos inculca el mandato, nada menos que divino, de dominar sobre todas las cosas de la Tierra.

Este mandato, interpretado en su sentido más literal, se encuentra en la raíz de gran parte de los males de nuestra sociedad, en la que el hombre aparece obsesionado por dominar no sólo sobre las cosas, sino sobre los demás hombres. De tal forma que incluso la valía social de la persona no se mide por las capacidades adquiridas –inteligencia, sensibilidad, sabiduría-, sino por el poder que puede ejercer sobre cosas y personas.

Por tanto, podemos afirmar que el hombre literalmente se ha tragado la idea aberrante de que está aquí para dominar. A partir de ahí ha tejido una farsa sobre sí mismo y sobre cada una de sus relaciones sociales, que le lleva a secuestrar su propia esencia y la de los demás, levantando verdaderos muros en el camino a la felicidad.

Quizás hoy queramos mirar de frente a la farsa en su ridícula desnudez y demoler un modelo basado en relaciones de poder, para pasar a otro apoyado en el profundo respeto al espíritu de aventura propio y al de los demás.

Mileurista Enfurecido dijo...

Espero no ofender a nadie con lo que sigue, pero desde la infancia padezco de sinceridad patológica. Aclaro que todo el razonamiento que sigue se construye desde mi posición particular en el mundo, desde mis vivencias y mi proceso de crecimiento, por lo que no pretendo convencer de nada a nadie, sólo aportar una lágrima al charco.


Dicho esto, creo en un Todo que nos inspira, pero no lleva barba blanca, no es ninguno de los miles de dioses habidos y por haber. Las religiones, las distintas doctrinas, para mí son lo que ese Todo inspiró a alguien hace mucho tiempo. El limitarme a aceptar como cierto lo que una persona, falible e imperfecta, ha interpretado del mundo y lo divino es castrar mi propia espiritualidad. Y ojo, me incluyo en lo de falible e imperfecto, por supuesto, y agradecido de ser consciente de ello.

Cierto que las religiones y el pensamiento generalizado tienen un peso determinante en el devenir de los hechos, en el proceso evolutivo de la humanidad. Palabras que se me hacen grandes, cuando a veces el crecimiento personal requiere de mí un esfuerzo extenuante... Pero al lío, que si me pongo a revolotear no llego a ningún sitio.

Gaia, savia sabia y generosa que corre por mis venas, que lo empapa Todo, la misma a la que "unos llaman Nirvana, otros Dios Creador y de miles de otras formas" me ha enseñado que "si Dios es Todo, yo soy una gota de Dios"


Desde ese punto de partida, es absurdo plantear la dominación de otra manera que no sea como conocimiento profundo. Si yo connozco perfectamente a mi pareja, pongamos sexualmente, (es una faceta muy clara para quien lo ha vivido) puedo guiarla en un baile en que llevo el compás hacia las nubes. De cierta manera, soy guía, eligo el paso y el destino, domino toda la situación, porque interpreto su respiración, sus estremecimientos, sus jadeos y sé exactamente cuándo, dónde, y con cuánta fuerza tengo que morder. Desde luego, no es un dominio de anulación, y sólo es posible si conozco bien a mi pareja. Exactamente igual en todas las facetas de la vida. Gaia pone a nuestra disposición un misterio maravilloso, y de nosotros depende cómo utilizarlo. Si como un mal amante que se sacía deprissa sin tener en cuenta lo que le rodea, deteriorando el río del que bebe, o como alguien paciente, que observa y comprende los procesos internos, interpreta correctamente las señales externas y actúa en consecuencia.

La capa de ozono, el calentamiento global son señales claras. Para entendernos, se le están hinchando las pelotas. Y si nos deja por otro, creo que es una ruptura de la que no podríamos recuperarnos...


La quema de combustibles fósiles son la manera rápida de saciar nuestro apetito energético. Pero hay otros caminos, y no me refiero a la energia eolica, solar o los biocombustibles, tecnologías que siguen en pañales. A alguien debe interesarle. Hablo de otras que son apenas embrionarias, como aprovechar la fotosíntesis de las algas unicelulares, por ejemplo, y de otros misterios que aún permanecen ocultos a nuestros ojos. Aprende a mirar, a aprehender lo que ves y a obrar en consecuencia.

Haz el amor, no jodas

El autor se reserva el derecho de postear el presente comentario

Anónimo dijo...

¿Realmente hay algún humano, por más florido que haya sido, que haya recibido la confianza de hablar sobre un supuesto Dios y atribuírle/trasladar todas esas opiniones/mandatos a los otros? ¡Oh la-la!

Vega dijo...

El hombre para su crecimiento y evolución ha tenido entre otras referencias, la de los llamados libros sagrados o inspirados.No obstante y siempre que se reconozca que lo son,hay que intentar aplicar el discernimiento en su lectura, pues nos han llegado traducciones y versiones que si uno interpreta literalmente pueden llevarnos a la justificación de muchas estupideces humanas.
"Procread y multiplicaos, henchid la tierra..." probablemente la tierra necesite de la venida de muchos seres para un propósito evolutivo.Pero "sometedla y dominad...." cualquier persona que piense un poco no puede interpretar literalmente ésto.
¿Y si más que de dominio y sometimiento se tratara de conocimiento e interacción?
Todo ser vivo implica unas fuerzas y su desconocimiento puede llevar a la humanidad a continuos atropellos.
De esta forma al hombre se le habría otorgado una capacidad superior ,la de la inteligencia, unida a la responsabilidad de su desarrollo.

Anónimo dijo...

Génesis:
GEN y SEIS,
¿ Tendría algo que ver la palabra Génesis con gen y día sexto de la creación?
Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba
muy bien. Y atardecío y amaneció: día sexto.

¿Y con los genes localizados en el cromosoma 6º ?

Auriga

Dos-Tres dijo...

Leo el relato bíblico y veo que Dios primero crea el ser humano, luego le hace poner nombre a lo creado y le da el mandato de su sometimiento. Lo que está claro es que hace una distinción esencial entre el hombre y el resto de la creación.

Procread, participad en la creación, compartidla conmigo…me parece que hay un lenguaje claro referido al Verbo…el Verbo de Dios (en el principio fue el Verbo), y el Verbo de los hombres que tan fácilmente crea como destruye.

Me ha sorprendido mucho que el autor del libro hable de la inducción a una primera forma de consciencia en el dominio sobre peces, aves, ganado y cuanto vive y se mueve sobre la tierra, esto es, sobre lo que el hombre ha nombrado, y me hace reflexionar sobre qué es la consciencia ¿qué tipos y formas hay de la misma? ¿es la consciencia individual o colectiva?...

Quizá la posesión vaya unida al “nombramiento”, ¿y si dejáramos de nombrar y renombrar para ir dejando de poseer?.

Creo que la interpretación del sometimiento iría más bien por el camino de la transformación y la responsabilidad de uso y no abuso de todo lo que nos ha sido dado ¿como herramienta, como medio, como símbolo?...por el camino de henchir, de hinchar, de hacer crecer, convertir en más precioso, más hermoso, más bello.

Desde la oscuridad de la mina extraer los carbones convertidos en diamantes, para tallarlos en su máxima posibilidad de reflejo de esa Luz que fue creada en el principio de los tiempos.

Gracias aventurero por lo de Adam y Adama. Me dio un vuelco el corazón y sentí fusión con la Madre Tierra.

Y a ti Auriga te digo: Qué inspiración !!!, si encuentras algo por esa vía cuenta, cuenta, que es muy interesante.

Eolo dijo...

La primera forma de consciencia de la era patriarcal, se determina por dominar el sumergimiento en las aguas, el rastro por el cielo, la domesticación animal y poner a su servicio a todo cuanto vive.

Una oportunidad para darse cuenta, una vez acercada y asegurada la propuesta, de lo limitado de su campo consciente, y de la necesidad de trascenderlo.

Opción primaria, que apela al reto de romper con los vínculos de esclavitud que una vivencia de "poder" tienta en el desarrollo.

El autor parece sugerir el carácter obsesivo que la dominación tiene en nuestra cultura en su gérmen inicial. Y nos llama la atención sobre los efectos individuales que dicho reto refleja en el crecimiento de nuestra consciencia indivual, es decir, colectiva.

Beucis dijo...

«Cuando dios no era Dios
y el sol no daba en los peñascos,
los Quirós eran quirós
y los Velascos, velascos».

Eran tiempos de matriarcado, tiempos de diosas de la fecundación, lunares, diosas que enseñaban a cultivar la tierra. Tiempo de glaciares en que los quirós, curetes, kyrios, sacerdotes de la Diosa, impartían enseñanza y en los que los velascos - pelasgos, pueblos del mar - se extendían por la cornisa atlántica. En esta descripción del Génesis, Dios es dios, se han retirado los hielos, se están queriendo retirar los ritos matriarcales aunque seguirán subyaciendo en la penumbra; vienen migraciones que adoran al dios-toro Él. Es el patriarcado. Los pueblos del Libro: judíos, cristianos, musulmanes, sustentan esta cultura patriarcal que se mantiene hoy en día.

En esta primera lectura del Génesis se nos invita a reflexionar sobre un hombre que está empezando a entreabrir alguno de sus arcanos y que establece una relación con un dios al que interpreta, al que hace a su imagen y semejanza; un dios que insta a someter, a subyugar, que se parece a los dioses-padre de las diferentes mitologías: Júpiter, Io-piter - padre de Io: Jahvé -. Pero la Biblia es libro de diferentes lecturas. A la literalidad primera de sometimiento al otro, puede hacerse otra lectura más profunda: el sometimiento de nuestro instinto depredador. El hombre que en un primer alumbrar se siente y quiere ser señor de lo que le rodea, deberá en su caminar llegar a ser señor de sus impulsos, dominador de sus tierras y sus aguas, el que supedita, el que integra lo que en él hay de animal y de materia. Estos son trazos, mapas que se sugieren y que deberá acometer a lo largo de su devenir. Pero mientras se vislumbra y se tiene esa esperanza, la literalidad del mensaje de Jahvé ha echado los cimientos del fundamentalismo de las tres religiones; el patriarcado permanece, aunque parece resquebrajarse, el doctrinalismo enfrenta a sus pueblos, la Ley del Libro se impone por la fuerza y a veces por el terror; sus secuelas las padecemos todavía. También la obsesión por la genética, el preservar el linaje, el cuidado de lo mío frente al otro. Existen empalizadas levantadas por el miedo a la intrusión ajena: intrusión en el ámbito familiar, en el ámbito público. Los nacionalismos emergen fuertes y se atrincheran. El mandato de Jahvé en toda su literalidad permanece. Sería deseable que empezaran a emerger todas esas segundas lecturas tan claras, tan positivas que escribe El aventurero.

Talatí dijo...

Como sugiere Auriga, yo también tengo la sensación de que la Genética, la Genealogía y el Génesis están muy relacionados. Pero no sólo los genes del cromosoma nº6 sino todos los demás. ¿Podrían estar contenidos todos los mandatos divinos en el genoma de la Humanidad? ¿Qué mejor lugar que éste para transmitir toda la información de padres a hijos? Y no solo la información, sino todos los pasos evolutivos que ha ido consiguiendo la Humanidad, y los que le queda por conseguir.

El código genético es, por un lado, un código universal. Lo que sugiere un origen único. Y por otro lado cada ser vivo tiene sus propias características, y cualquier cambio en el material hereditario se expresa de forma diferente en cada organismo.

Cuando Yahvé les bendijo diciendo...¿no estaría grabando estos mandatos en el código genético, para que más tarde, a lo largo de su evolución, cada uno los fuera descubriendo?

Goyo dijo...

Otorgándosele al hombre con bendición el ser consciente de su estado, recibe la posibilidad de influir en el mundo, e inicia la andadura de ejercer poder y dominio desde la libertad.
Los niveles de consciencia del Hombre son múltiples, y me atrevería a decir que casi infinitos… cada cual tiene los suyos con su particular conocimiento, o desconocimiento, del estado. Pero no parece que el hombre aún haya alcanzado sensibilidades en su estado de consciencia que despierten reacciones de respeto a ultranza. Antes bien, pareciera que estemos en el paso obligado de buscar la relación de conveniencia, en la que siempre se contempla un espacio de dominio reservado al mantenimiento del Ego. Es en este terreno en el que mayormente nos movemos haciéndonos valedores de continuas autoafirmaciones, para lo cual manifestamos y ejercemos poder cegando sensibilidades que siempre se hallan expectantes.
En el cultivo pernicioso de nuestra importancia personal depositamos gran parte de nuestras expectativas. Pero es éste como el cultivo de abrojos, engañoso y rastrero, realizado en tierra lastra y arenosa, y que, al igual que la planta del abrojo, ocupa y se expande en los espacios de tierra sin que su tallo se alce al aire y su flor sienta el viento. El resultado son frutos leñosos y duros que no alimentarán a nadie, frutos con pinchos que al andar te clavas, pero que en muchas ocasiones no sentimos su punzada porque los callos de la costumbre han endurecido la planta de nuestros pies. …y si no sentimos la punzada del fruto que cultivamos, cómo apreciar lo que nos puede importar…
…”DOMINAD SOBRE TODO CUANTO VIVE Y SE MUEVE SOBRE LA TIERRA”, apunta el libro de las 49 Respuestas a la Aventura del Pensamiento. Pero, ¿ Cómo hallar acierto en el ejercicio del poder…? Este es un buen dilema que para resolver nos obliga a vivir… pero si de paso te encontraras con el tal libro, hojéale.

Goyo.

Mandrágora dijo...

Efectivamente, llama la atención que un planteamiento tan chato haya sido tomado al pie de la letra a lo largo de todos los tiempos. Cabe preguntarse si no tendrá otra explicación más alegórica que su aplicación literal, debido a intereses más mundanos que espirituales. En cualquier caso, toda persona que pretenda proyectarse en una dirección más acorde con su propia sintonía, invita claramente a la incredulidad y rebeldía.

Sobre la pregunta hecha por otro participante de si puede haber algún humano, por más florido que haya sido, que haya recibido la confianza de hablar sobre un supuesto Dios…, quisiera contestar que yo sí creo que esos humanos los hay, que excepcionalmente son seres que han venido a este mundo a ofrecer y no a aprender, y que quizás, cuanto menos ensimismado esté uno en sus propios planteamientos, más oportunidad se tiene de detectar y reconocer esa generosidad.

Anónimo dijo...

Mandrágora, deseo que hayas podido sacar la cabeza y el tronco fuera de la tierra y no hayas tenido que gritar, con perdón. Me refería a las primeras generaciones de hombres más bien animalados y con temor de la naturaleza que han sembrado, por temor, doctrina y genética de comportamiento a las siguientes 120 mil generaciones, y obligado a algunos de los semejantes posteriores más avispados y profundizados a intentar cambiarla. Menuda tarea. Ojo, que las doctrinas confusas y de acojone las crea el...., gran confundidor, luego cuesta sacarles el sarro. Los que lo consiguen no hablan con el supuesto Dios cosmogónico, ni éste les da mandatos supuestamente divinos, sólo se interrogan a sí mismos en función del mundo que les rodea, y a veces se autoiluminan con la verdad. O sea, que la verdad universal nos impregna a todos, pero a unos más, y con mejores elementos estructurales. Dios no es más que una referencia externa comparativa, al que siempre se le ha provisto de las dotes mejores y ejemplares. Como cuando tienes un maniquí en casa para hacer que la ropa que confeccionas para la fiesta le quede mejor que a nadie, y a lo mejor, de paso,a tí también. Así que yo tambien creo en ese Dios.

Auriga dijo...

La cosa se está complicando:

Si leemos el comienzo del Génesis, veremos que Yahveh creó al hombre el 6º día y le dijo lo que aquí se está dirimiendo (henchid y dominar la tierra etc).
Bien, si nos vamos ahora al 2º capítulo del Génesis, veremos que Yahveh habiendo concluido, Bendijo su obra, día 7º.

Esos fueron los orígenes de los cielos y la tierra, cuando fueron creados. El día en que hizo Yahveh Dios la tierra y los cielos, no había aún en la tierra arbusto alguno del campo, y ninguna hierba del campo había germinado todavía sobre la tierra, ni había hombre que labrara el suelo., pues Yahveh Dios no había hecho llover
Pero un manantial brotaba de la tierra, y regaba toda la superficie del suelo.

Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.
Luego plantó Yahveh Dios un jardín en Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado.
Según esto, Yahveh creó al hombre entre el 2º (creación del cielo) y 3º día (creación de la tierra).
¿¿¿ Si Yahveh creó a Adán el 3º día, a quien creo el 6º ????
¿¿¿ puede que crease el 3º día a un Adán menos evolucionado el encargado de someted a todo bicho viviente e incluso a sus congéneres (que es lo que hemos estado haciendo hasta ahora) , y el Adán del 6º día, un ser totalmente FORMADO al que todos debemos llegar????

A.S. dijo...

En la frase "una inducción a una primera forma de consciencia" parece que el autor estuviera sugiriendo que hay otras formas de conciencia que habría que intentar alcanzar. Quizá ese dominio y sometimiento de la Tierra y todos sus habitantes se refiere a que lo hagamos dentro de nosotros mismos, que dominemos esa parte para ir alcanzando otros planos y vayan surgiendo nuevos horizontes y nuevos retos hasta que lleguemos a cumplir nuestro destino, hasta que alcancemos nuestra plenitud, nuestro Ser totalmente evolucionado. Lástima que usemos esa inducción para quedarnos en la superficie y al tomarla al pie de la letra hayamos hecho lícito y convertido en un fin la búsqueda de poder y el sometimiento de todo y todos.

Mileurista Enfurecido dijo...

Sí, sí, mucho bueno caracolos...

Pero, con permiso, tengo hambre de textos nuevos. Sírvase el aventurero de disponer un nuevo menú, que seguro tendrá pensado tras la inmersión literaria que nos propone. Ruego tenga a bien satisfacer mi ansia de nuevos sabores con que deleitarme.

O, dicho de otra forma, ¡¡MÁS MADERA!!

Gaspar dijo...

Entiendo que la Biblia como libro sagrado, se dá a conocer en un momento histórico, en el que es necesario para la organizazión de un nuevo pueblo el dar pautas que posibiliten su asentamiento y posterior desarrollo ; y quizás esas ideas primarias y agresivas se justifiquen en ese contexto.
Por otra parte, considero que a lo largo de la historia de la humanidad, ha habido textos y ejemplos de vivir, que han abierto una puerta a la posibilidad de dar un salto cualitativo en la evolución de la humanidad, y en este sentido la Biblia y otros muchos textos y el libro del que estamos hablando, incide en este sentido.
En cuanto a las palabras del Génesis que nos golpean, propiedad dominio y sometimiento, quisiera hacer una reflexión, y pensar que quizás uno mismo no es dueño de sí mismo. Y que el yo sí que está maniatado por diversos fantasmas, gandarbas asuaras ...., que tratan de impedir que rompamos los barrotes de nuestra celda. Y en este sentido, sí que asumo esa violencia para poder ser libres, felices y traer agua a la humanidad.

Ulises dijo...

Si alguien pudiera pensar que la lectura literal del párrafo que estamos comentando era la correcta, sólo tiene que mirar a su alrededor. Sólo tiene que ver lo que el hombre dominador y depredador está haciendo con la Tierra. Cómo está contaminando los mares, cómo está deforestando sus bosques, cómo está envenenando sus ríos con vertidos tóxicos, cómo está empobreciendo sus campos con el abuso de insecticidas, cómo está ensuciando el aire que tenemos que respirar, como está esquilmando muchas especies marinas con pesca descontrolada y cómo está haciendo otras muchas barbaridades. Y cómo, de seguir así, acabaría llegando a que la Tierra fuese inhabitable.

Si le damos alguna autoridad al Génesis, es evidente que no puede apoyar todo lo anterior. Es evidente que el párrafo de someted la Tierra y dominad sobre todo cuanto vive en ella hay que interpretarlo de forma completamente distinta.

Anónimo dijo...

Bueno chicos, coincido con el Mileurista Feroz que hay que ir repostando textos. Por otra parte, si uno se lee todo el primer capítulo del que sólo nos habeis encajado el primer apartado con lo que mandaba Dios a hacer a los hombres según LA Biblia, está claro que el autor de las 49 viene a decir lo mismo que el Mahatma Ghandi: "No espereis que nadie os resuelva la consciencia". Y que en su momento, y esto lo digo yo, LA Biblia parecía dirigirse a los neo-con religiosos de la época: "To pa vosotros y crecer indefinidamente". Para desantrancar tambien convendría leerse "El Crecimiento mata y genera crisis terminal", libros de La Catarata. De hecho, el autor de las 49 da poca credibilidad a los argumentos transcriptos en 1.1., y apuesta por el difícil camino personal del individuo.

"Unadelasanas" dijo...

Saludos compañer@s de lectura:

Vaya despliegue de creatividad tanto a la hora ofrecernos vuestras particulares miradas sobre el párrafo en cuestión como a la hora de identificaros con vuestra firma: Auriga, Eolo, Mandrágora, Aquiles, Beuicis, Alicia ante el espejo….todo un muestrario de mitologías que haría feliz a cualquier interesado en hermenéutica. Me habéis sorprendido lo confieso: genética, religión comparada, historia, psicología, consejos prácticos como haz el amor, no jodas. ..

Ya que hablamos de génesis y de seguir rastros me apetece reflexionar sobre el procedimiento que sigue siempre la Naturaleza en la totalidad de su proceso evolutivo. Ese procedimiento es : el principio de la actividad que emerge es anterior a su presente campo de acción . El efecto se halla ya en la esencia, preexistiendo a la causa aparente.

La materia no habría podido nunca llegar a ser una cosa animada si el principio de la vida no hubiera estado allí formando parte constitutiva de la materia y emergiendo bajo la forma de vida-en–la-materia. A su vez, la vida en-la-materia no hubiera podido empezar a sentir, a percibir, a pensar y a razonar, si el principio mental no hubiera estado ya allí, detrás de la vida y de la sustancia material, constituyéndolas y sirviéndose de éstas como base operativa, y emergiendo, posteriormente, a través del fenómeno de una vida y un cuerpo dotados de pensamiento. Así también la espiritualidad que emerge de la mente es el signo de un poder que es el fundamento y la base constitutiva de la mente, la vida y el cuerpo y que surge ahora en bajo la forma de un ser espiritual encarnado en un cuerpo material viviente y pensante. Hasta donde irá ese proceso emergente, hasta que punto dominará y transformará sus instrumentos constituye el desarrollo de este libro que entre todos queremos matizar, comprender y desgranar y saborear.

Este proceso también interesa a la ciencia, que en las últimas décadas va a la busca de una Teoría integral del todo que abarque todas las cosas que podemos experimentar, cercanas y lejanas, grandes y pequeñas, sin excluir el fenómeno de la mente y la conciencia. Para mi es muy estimulante el ir y venir de la ciencia (incluyo toda la ciencia: humanidades y ciencias puras ) al libro de las 49 respuestas y viceversa y comprobar como el autor, en un ejercicio de perfecta complejidad, recogiendo los distintos niveles de realidad del fenómeno que esté tratando, une expresión literaria, mitologia y los últimos hallazgos de la ciencia sin necesidad de bibliografía alguna, solo reflexionando a la luz del trabajo en la evolución de la consciencia.

Tiempo tendremos para ir desgranando en que consiste ese trabajo…

“Unadelasanas”

Auriga dijo...

No me digáis que solo este humilde servidor a interpretado la lectura de que Yahveh llegó a crear dos Adanes o dos formas.
¿Nadie se hace eco del 1º y 2º capítulo del Génesis?
Jajaa, entonces este servidor es el único chiflado. Si es así, explicarme y sacadme del estado de confusión en el que estoy, (no quiero ser como el conductor que va en dirección contraria por la autopista culpando a los demás).

Ulises dijo...

Comentario a “Unadelasanas”

Tus razonamientos sobre el origen de la vida, del pensamiento y de la espiritualidad me parecen muy interesantes. Extrapolando estas ideas, podríamos llegar a la conclusión de que en la materia original ya estaban impresos el principio de la vida, el principio mental y la espiritualidad. Pero, que según nos dice la Ciencia, la materia original era una inmensa nube de átomos de hidrógeno y de helio. Es decir que, siguiendo con el razonamiento, en los átomos de hidrógeno, de helio, o de ambos, ya debían estar impresos el principio de la vida, el principio mental y la espiritualidad.

Para muchas personas con formación científica puede resultar inimaginable y absurdo que átomos tan simples como el hidrógeno el helio puedan llevar impresos semejantes principios.

Pero, ¿estos átomos son realmente simples? ¿Alguien conoce sus componentes últimos, más allá de los electrones, protones, neutrones y quarks? ¿Alguien sabe lo que hay en el “inmenso” vacío que aparentemente existe entre los electrones y el núcleo? ¿Alguien puede afirmar que estos “modestos” átomos no están llenos de misterios?

Ante la gran ignorancia que tenemos sobre la composición última de la materia, yo no tengo argumentos serios para rechazar la idea de que estos átomos “tan simples” puedan ser portadores de los principios antes citados.

Anónimo dijo...

La verdadera recomendación que dijo Mahatma Ghandi para impulsar la rebelión pacífica en la India, fue en realidad:"Encarna tú mismo el cambio que te gustaría ver en el mundo". Antes se me transpuso. De acuerdo con LB, unadelassanas, con eso de que en el principio era el verbo, o sea, que todo preexiste en el programa.

Anónimo dijo...

Gracias Beucis por tu comentario.
Ha sido una revelación.
Creo que demuestras una capacidad muy especial para interpretar símbolos y esa sensibilidad probablemente te permita realizar interpretaciones que se acerquen mucho a la realidad... ¡Sigue escribiendo!

Malla dijo...

Tambien podríamos tomar como exacto el Génesis, y ¿Por qué no preñar a la tierra con nuestra energía? ¿Por qué no someterla? Si de energias hablamos, claro. Porque, a mi entender, lo que está claro es que no es sobre la materia de lo que se está tratando, y al ser inmaterial si que como seres energéticos lo podemos tomar al pié de la letra. Someter a la tierra, a su energía, cambiarla, henchirla o preñarla con la nuestra....

Africa dijo...

¿Que libro es éste del que hablais que empieza con un texto de la Biblia? Me gusta lo que dice Beucis, hay empalizadas de 5 y 6 metros, para que los vecinos no vengan. hay miedo. Quizas el mayor miedo sea encontrarnos con nosotros mismos, por eso rara vez estamos solos.

Auriga dijo...

Ni de lejos, interpreto que sea lo mismo lo que dice Ghandi y el Autor de este libro. No sé si Ghandi era MAHATMA o mahatma (como somos la mayoría). Sea como fuere, una persona que hacía huelgas de hambre para que el pueblo dejara de pelearse entre sí, Indios - Musulmanes, no me parece que fuera muy acertado que le llamaran Alma Grande.
Puedo estar equivocado (como con el tema del Génesis, tema que sigo esperando contestación) jejee.

Argonauta dijo...

El comentario del autor de "49 respuestas" al texto bíblico del que hablamos hace hincapié en "el sentido de propiedad que encierra el primer mandato divino" y en "la obsesión por someter y dominar".
La propiedad, el derecho de propiedad, parece estar en el origen de esta forma de consciencia que ahora nos empieza a parecer errada y aquí criticamos, pero que es esencial para entender la consciencia que estamos utilizando habitualmente. La propiedad en sí, no se si es buena o mala o indiferente, pero quizá sea un tirano que nos impone una dirección de pensamiento que impide la libertad. Por supuesto, el modelo social que vivimos parece dedicado a reforzar esta tiranía.
Me sumo a la petición de Mileurista enfurecido y de Anónimo respecto a introducir nuevo texto, porque a este paso, 13 días por media página de un libro de 300, yo me habré muerto antes de llegar al final. Y os recuerdo que de las 49 respuestas este Tomo I trata solamente veinte.

Anónimo dijo...

No estaría de más recordar, y no olvidar, quienes, qué grupos étnicos y con que intereses, participaron en su momento en la redacción de las crónicas sociales y culturales de ésta versión de la humanidad según los libros sagrados del Antiguo y Nuevo Testamento. Porque siempre nos quedamos en la intersección interpretativa de nuestro propio acervo histórico, y no establecemos comparaciones, disgresiones, con los de todas las otras culturas que se han dedicado a explicar la cosa esa del padre supremo celestial y sus delegados terrestres. Veríamos entonces que hay diferencias de enfoque e interpretación, y aún de "mandatos" según se trate. Debido a esa parcial digestion posiblemente sesgada por la cultura unilateral, seguimos hoy tratando de entender por qué la mayor parte de la humanidad ha cogido la vía del "me quedo con todo y además me como el mundo, y si hace falta también a la gente", como parece desprenderse de la reflexión de Áuriga acerca de que "la propiedad no es ni buena ni mala...,pero que "ahora nos empieza a parecer equivocada" ¿Ahora?; jolines.

Auriga dijo...

Perdón Anónima, en ninguna de mis intervenciones en este foro he hecho reflexión alguna sobre lo que dices que servidor a dicho sobre la propiedad.

Saludos

Anónimo dijo...

Pido perdón a Áuriga por atribuírle malamente la frasesita esa de la propiedad que nos/le empieza a parecer equivocada al autor del texto. Me equivoqué de Á..., pues era de Argonauta, y no del Áuriga que me reprocha, con razón y emoción. Es que somos ya muchas iniciales A... interlocutorias, y uno -quiero decir uno- , se lía. Gracias.

Anónimo dijo...

Perdón otra vez, porque se me pasó contrastar, esta vez sí, al Áuriga por su, creo que errónea o sesgada, interpretación sobre Mahatma Ghandi y la frase comentada. Recuerdo a dicho tertuliano internauta que Ghandi lideraba, de forma pacífica, la lucha por la independencia de la India cuando el enorme y cruel, y aprovechado Imperio Británico, hacía de las suyas por medio mundo, ya fueran musulmanes, induístas, chinos o africanos los locales, y gracias a la creencia siempre ejercida por los poderosos de turno de que eran mejores, y además los protegía y bendecía el mismísimo Dios de las alturas británicas en comunión indisoluble con la nobleza reinante. Pero Ghandi sólo reclamaba de cada uno de sus conciudadanos, una mayor consciencia de entendimiento, y por supuesto, mayor capacidad de aventura.

Auriga dijo...

Bueno Anónimo, no voy a entrar en discusión para saber quién tiene razón respecto a la figura de Ghandi. Sé que mi vehemencia a la hora de dar opiniones, me ha causado más de una vez encuentros no deseados. Vaya por delante que este no es el caso.

Anónimo, hay muchas maneras de someter, hay quien somete a palos, con miedo y muerte, como hacían ciertos dictadores en siglos pasados (y aún en este), como también hacían las iglesias doctrinarias, (y hacen) , dando derrotes a todo lo que sospecha no es de su cuerda, cual morlaco cobarde e innoble.

Este hombre, Ghandi, y no lo dice servidor, se ha visto y leído por que es historia reciente (hasta tiene una película, creo que bastante documentada), creaba en sus paisanos y en ciertos momentos, un sentimiento de culpabilidad con las susodichas huelgas de hambre, que bajo mi punto de vista, y según entiendo, no dice mucho de lo que se espera de un ¿ “Gurú, Líder Espiritual” ? Eso Anónimo, es sometimiento puro y duro y no lo comparto, solo eso, … no lo comparto.
Ya sabemos que algunos británicos de aquella época, eran unos hijos de la gran Bretaña, (no lo eran todos, ni siquiera los del imperio)

Saludos

Anónimo dijo...

Los libros sagrados de cada pueblo de la humanidad están muy influidos en su forma de interpretar el mundo por la mentalidad de ese mismo pueblo.
El texto nos recuerda que ese afán de sometimiento no es sino reflejo de la mentalidad de esa sociedad occidental, de clara influencia judeo-cristiana, en la que vivimos.
Otros pueblos (por ejemplo los orientales) tienen otro enfoque de la vida y por lo tanto (¿o al revés?) sus textos sagrados no reflejan esa obsesión por el dominio.
Para nosotros creo que lo importante es ser conscientes de esa mentalidad que impera en nuestra sociedad precisamente para que, siendo conscientes, podamos escapar de ella con más facilidad.

En otro plano de interpretación me gusta también el comentario de Gaspar y Malla en el sentido de que lo que se nos pide que dominemos es nuestra materialidad y quizá más allá, nuestra naturaleza, nuestro estado actual, y que esa fuera la intención última de nuestra creación por lo que se cita expresamente en ese primer libro que es el Génesis.
P

afrodita dijo...

Esta observación de Auriga (me refiero a su comentario hecho el día 6 de octubre a la entrada Prólogo a la primera carta) se me antoja muy interesante. Lo de un primer Adán el tercer día y un segundo Adán el día sexto. La verdad es que nunca se me había ocurrido pensarlo así; también es verdad que nunca he leído el Génesis y que todo lo que conozco de él es por sermones de iglesia de misa de domingo escuchados de niña…
Pero por qué no algo así como lo que apunta Auriga. Siempre, creo, se tiene la impresión al tomar algún tipo de contacto con la Biblia de que se nos cuenta algo que ocurrió, que fue, y se nos entregó, por decirlo de algún modo, terminado.
Debe de estar, seguro, la Biblia llena de símbolos que, bueno, casi nadie pensaremos imagino que con “días” se está significando los de la semana.
¿Qué serán? ¿Eras; esa otra cosa más grande que abarca varias eras y se llama algo así como eón?
Bueno, que, resumiendo o abreviando, a saber por qué “día” de la creación estamos. Que lo mismo somos unos serecitos muy, muy primitivos, que no tenemos más que un leve, muy desdibujado bosquejo de qué será ese hombre del sexto día.

Auriga dijo...

A la pregunta que formulaba a este foro hace unas semanas, sobre si habría relación entre Génesis y Gen-6 , Cromosoma 6º. … cromo = color luz - soma = cuerpo neuronal …. Sigo sin tener respuesta …… pero, tirando del Harrison y por qué no, de internet :
Me cuentan que en la mayoría de las células hay dos copias para cada cromosoma, mientras que el cromosoma 6º, contiene 170 millones de pares de bases. Este 6º (me sale decir toro), es el cromosoma más largo y secuenciado hasta ahora, contiene alrededor de 100 genes.
Y es aquí donde viene lo curioso, es el que está relacionado con el sistema inmune, juega un papel fundamental en los trasplantes de órganos, ya que en él se encuentra el complejo mayor de histocompatibilidad.
Jejeee, a ver si Yahvé trasplantó a los Adanes inventando el Gen-6º, para que no hubiese rechazos.

Un Abrazo

Auriga dijo...

Perdón Foro, quise decir:

Jejeee, a ver si Yahvé trasplantó a los Adanes inventando el "CROMOSOMA"-6º, para que no hubiese rechazos.

Auriga dijo...

Perdón Foro, quise decir:
"Cromosoma"-6º, (no Gen-6º)

Gracias

Argonauta dijo...

Anónimo: no quiero polemizar, pero lo que dije de la propiedad fue " La propiedad en sí, no se si es buena o mala o indiferente, pero quizá sea un tirano que nos impone una dirección de pensamiento que impide la libertad." Que no es lo que tú me atribuyes.
Tampoco dije que la propiedad nos empiece a parecer equivocada, sino que "parece estar en el origen de esta forma de consciencia que ahora nos empieza a parecer errada". O sea que la errada es "esta forma de consciencia" , la que utilizamos habitualmente.
Quizá no he conseguido explicarlo con claridad, porque para mi nivel resulta algo sutil, pero si lo lees despacio verás que no digo lo que tú me atribuyes. Salu2

A.S. dijo...

Hola Auriga:

Gracias por tus aportaciones sobre el cromosoma 6. También es interesante que este cromosoma también se relaciona con la secreción y acción de la prolactina (hormona implicada, entre otras cosas, en la lactancia materna).

Auriga dijo...

Gracias A.S … de Oros-Copas-Espadas o Bastos … , gracias por tu agradecimiento.
Es cierto lo que dices sobre el cromosoma 6º y su relación con la prolactina ... es un tema a desarrollar, no es nada fácil hincarle el diente, y además, querer asociarlo todo esto al Génesis a los Cromosomas etc.

Según la Fisiología y remitiéndome de nuevo al Harrison, la prolactina es la única hormona hipofisiaria en la que el mecanismo de control es inhibitorio, este reflejo de supresión está producido por la acción de la dopamina.
Jejeee … ojalá también se nos inhiba a nosotros el control a la hora de querer someter y controlar al personal.

A ver si llega Luz y trae algo gen-uino. Servidor sigue esperando …

Abrazos

afrodita dijo...

A los administradores del blog.
Echo de menos el encabezamiento del capítulo, que es como lo teníais puesto al principio. Lo habéis quitado y es importante porque complementa el contenido. Además, cuando llegéis a 1.15,¿cómo se apreciará que ese punto ya no es del prólogo?
Bueno; sólo es una opinión.

Antony-mus(a) dijo...

Hola. Sigo asombrada por lo que se dice aquí, lo que se sabe, y sobre lo que se discute, que me lo leo con resultados diversos, entre el entender y el quedarme en ascuas. Supongo que será mi corta experiencia y lecturas en estos temas que han comenzado a preocuparme ahora, gracias a mis estudios en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Justamente, en el 2º Curso que estoy afrontando ha aparecido un seminario en el que deseo participar y que se refiere a temas que he podido comenzar a leer en el libro que usais de referencia, el del señor Carreras, creo. Es un seminario sobre Filosofía del Arte, con estudio de textos diversos. Casualmente el último día trabajamos sobre un texto coincidente con la exposición de algunos temas que estais tratando en este blog, sobre todo los referidos a la Creación. Aprovechando eso yo me llevé el libro de las 49 respuestas al seminario y conseguí que fueran leídos y discutidos algunos items vinculados o referentes a la creación artística. De todas formas, me parecieron muy interesantes dos textos también comentados, parte de los cuales, realizada cierta síntesis en el mismo seminario, os transcribo por si aportan algo. (Textos de Bachelard y G. Hubermann).
"El maestro, en su orgullo de enseñar, se instituye cada día como el padre intelectual del adolescente. La obediencia, que en el reino de la cultura debería ser una pura conciencia de lo verdadero, adquiere, por el hecho de la paternidad usurpada de los maestros, un gusto insoportable de irracionalismo. Es irracional obedecer a una ley antes nde estar convencido de la racionalidad de la ley. Igualmente: ¿no es el hombre el hijo del Creador? ¿No se exigen de él virtudes diversas mal eswlabonadas? ¿No se le impone a priori un método de vida moral? Ahora bien, todas esas virtudes y métodos -como todas esasretóricas- son sistemas de obediencia. Enlazan en los actos una fatalidad tan pronta que se olvidan los instantes inefables de impulsos, el soplo primero de la inspiración. Entonces, la vida virtuosa es una vida demasiado monótona, un trozo de obediencia completamente escueto, una vida demsiado escolar, demasiado fiel a los héroes de la escuela, un trozo de elocuencia completamente frío. LA vida y el verbo reales deben ser rebeliones, conjugadas, elocuentes. Hay pues que expresar la rebelión, decírsela al maestro, a los maestros. Al MAESTRO."
Y perdonen por la longitud, o por si me he salido de contexto. Gracias.

MAllA dijo...

Quisiera contestarte Antony-musa:
En el texto que has transcrito los autores hablan del maestro, pero quizás quisieran referirse al profesor, ó quizás ellos no hayan encontrado al Maestro. Cuando en éste plano encuentras a tu Maestro, tu fé en El es tal, que cuando tu yo inferior se rebela, sientes que no estás haciendo lo correcto. No puedo expresar bien lo que es el Amor hacia el Maestro, pero para un discípulo es tal la unión, que tal como yo lo siento, ese Amor te puede llevar a amar a todo el resto de la humanidad, cuando tienes un buen profesor de dibujo, el no toca tu dibujo, el te indica o te hace analizar (si te ve lista para ello) dónde hay más claro, dónde lo más oscuro, hacer que tu vayas analizando, que tu vayas "viendo" cada vez mas... Un Maestro es mucho más que un padre, y todo lo que hace es por Amor hacia la humanidad, ¿sabes? no sabemos nada, ignoramos hasta nuestra realidad esencial, y todos los libros sagrados...lo que quieren los Maestros que los idearon fué ir dandonos pistas, que tendremos que descubrir, unos por aquí, otros por allá. (Yo creo que el Arte es un buen camino, sobre todo al buscarse uno para expresarlo, o dicho de otra forma cada vez que te sumerges en tu interior, descorres una cortina)
Salu2

afrodita dijo...

a los administradores del blog.
Os agradezco que hayáis vuelto a colocar el título.
Un saludo.

Antony-mus(a) dijo...

MAllA, perdona, creo que tienes toda la razón, pero yo aún no he conocido a ningún Maestro, con mayúsculas y con esas características que tú comentas. Bueno, me gustaría, aunque por ahora y para mí, cualquier persona que me desazne con cariño y cierto rigor ya es bastante. Soy un poco rebeldona e instintiva, pero sé reconocer a todos aquellos que pueden aportarme cosas, pensamientos, responsabilidad y criterios claros, con lo difícil que es todo. Esos textos que comentaba me parecieron interesantes, como a mis compañeros, y no son los únicos. Lo que tú me explicas, con todo cariño por cierto, me recuerda a las sensaciones de amor y proximidad que me llegaban cuando estudiaba Historia de las Religiones, o leía "Los Grandes Iniciados", o "Sidartha". Pero creía entonces que la cercanía a esos personajes era cosa harto difícil, así como la comprensión exacta de su pensamiento, y desde luego la rigidez de las religiones al uso, y sus extremismos, no me seducen nada. También, ahora que me hablas de ello, pienso en los santos, bueno en algunos, y en su forma de encarar las complejidades de la vida, con esperanza y responsabilidad, con valor. No creeras que esa posibilidad no me haya entusiasmado, pero siempre me he sentido muy pequeña, normal y simple como para poder asumirlo. Te agradezco sinceramente tus palabras e indicaciones, así como a todos las personas que escriben en ese blog cosas tan interesantes. No sé si podré seguir dedicando algún tiempo a estos comentarios, los estudios me exigen cada vez más tiempo, pero desde luego al menos creo que podré leer vuestras opiniones, y por supuesto seguir leyendo el libro del señor Carreras para entender todo esto un poquito más. Otra vez muchas gracias.

MAllA dijo...

Desde que he leido tu texto, ayer, no sé como contestarlo, incluso si debo hacerlo, o desaparecer sin más comentarios, sólo me despido de ti, no he querido herirte, pero al leerte he visto lo prepotente que he estado a tus ojos. Yo soy quien te pide a ti perdon.
Solo comenté el texto de esos autores bajo mi punto de vista. Podemos sentirnos tan pequeños como un grano de arena o tan grandes que hayan tenido que hacer esas enormes puertas a las catedrales...un saludo Antony-(mus)a

afrodita dijo...

Siempre que entro en el blog recorro los textos anteriores aun dando por hecho que no voy a encontrar en ellos ningún comentario posterior a la fecha en que apareció el texto siguiente; y aun habiéndolo dado por hecho siento, a la vista del “nada nuevo”, no sé qué sensación de nostalgia o abandono.
Lo vivo de forma un poco parecida a como siento la celeridad con que los tiempos demandan, o exigen del que vive, estar al tanto de la última noticia, del acontecimiento más candente; y contemplo el comentario último pensando del que lo escribió “lástima; te vestiste tus mejores galas para llegar tarde al convite”.
Hoy, cuando el último comentario publicado a este texto 1.1 es de Malla y está fechado el día 31 de octubre, a las 19:39, cuando pienso que al bajar a tientas la escalera no voy a darme de bruces con ningún otro que esté haciendo lo mismo, me dejo vencer por la tentación de, terminada la fiesta, regresar al salón y en zapatillas arrebañar a solas todos los restos de todos los cócteles que quedaron en los fondos de las copas.
Mientras estoy en la fiesta, con mis tacones, me asalta la duda de si al mismo tiempo que aplico mi mejor voluntad a bajo el brillo de los focos ― como todos ― emitir en el tono, y a la altura, y en la longitud de onda que entiendo ha de ser la adecuada para hacer buen papel, no estaré dando el cante con mi gargantilla de esmeraldas falsas.
Cuando estoy comentando y moviéndome por entre los otros comentarios del texto me pregunto a mí misma si en verdad me estoy haciendo las preguntas que declaro estar haciéndome, si en verdad busco las verdades que manifiesto estar buscando, si en verdad mis ambiciones, o metas, o inquietudes, son las que dicen las palabras escritas con cuidado de no saltarme acentos, o comas o guiones; si de verdad, a diferencia de lo que percibo de todos los demás, soy la única que no pierdo de vista mis preocupaciones inmediatas, terrenales.
Y entonces me regaño.
Amonestada y mohína y compungida me he quitado los tacones y, en zapatillas, me he venido a este salón ya abandonado que es el texto 1.1 no sé si a lamerme las heridas o a, lejos de la vista de todos y de la luz intimidatoria de los focos, agarrarme una pequeña borrachera con las sobras y, un poquito piripi, atreverme a emitir no en la longitud de onda que me viene tantas veces tan grande sino en alguna otra frecuencia más corta, menos ambiciosa y más cercana.
Y he vuelto a releer el texto; y a no saber empaparme de él, y a no saber escribir una sola palabra.
Y he pensado buscar, como hago siempre, amparo o refugio en el resto de los comentarios; pero me ha frenado el temor a, despojada de la indumentaria que entiendo acorde con el momento y el lugar, envuelta tan sólo en lo que reconozco como mi “realidad inmersa en las verdades y preguntas y ambiciones y metas e inquietudes que ella reconoce, a su vez, como realidad suya”, no ser capaz de, sin mis tacones ni el brillo engañoso de mis esmeraldas, estar a la altura.
Podía haber ido a largarme el soliloquio a cualquier otro de los textos; pero lo haré otro día.

Peregrina dijo...

Hola
(Para Afrodita)
yo tambien me paseo por las lecturas anteriores, te leí en éste punto nada más publicarse, me pareció que habías plasmado perfectamente el encuentro.
Ahora quizás haya telarañas, porque nadie nuevo se acerca, creyendo quizás que no estamos esperándolo. Y no es verdad, estamos ansiosos de leer lo que llamamos realidad de otro.
He venido aquí a contestar a tu escrito del texto 1.8, así no hay tanto público.
¿Qué ha pasado? Casi me sentí tentada a contestar a TERESA, pero pensé que mejor no hacerlo pues su comentario que traduje como que andabamos preparando el texto antes de publicarlo, no debía tomarlo por mi, puesto que no era así.
¿Sabes que leí una página, creo que enteramente tuya con gato encerrado, cerrajeros y bomberos incluidos...?
Hay personas que han escrito alguna vez, y luego han dejado de hacerlo, hay otras, como yo, que puede que usemos más de una personalidad para escribir. ¿Por qué no?
Tu escribes, creo que es el mundo que te gusta. Eres descriptiva, sabes de que adolece un comentario.
Yo soy emotiva, sólo eso me mueve, o me conmueve.
Por eso suelo hacer comentarios cortos, pero a veces he usado otros nombres, porque me decía cómo para tres renglones otra vez voy a firmar con el que elegí hace dos dias, y como no quiero poner el "real" y no estoy identificada con ninguno.....quizás he hecho trampa....al menos para tí. Bueno pues te lo quería decir. ¿Vale?
Y si estas aquí te esperamos en el jardín,
ven aún estamos con el café.

afrodita dijo...

Bueno…
Vamos, Peregrina, que no me lo esperaba y ha sido una sorpresa muy, muy grata.
Es verdad que sigo, que he seguido paseándome por los “temas zanjados” y que seguiré haciéndolo, aunque como ya me sé los comentarios sólo me fijo en el número, que a este texto 1.1 venía siendo 50 desde el último mío.
Hoy, sin embargo… “¿Cómo: cincuenta y uno?”
Y ahí estaba Peregrina.
Ha sido un agradable encuentro, de veras.
¿Y por qué tienes que pensar que haces trampa por cambiar de nombre?
Todos contamos con que los nombres que utilizamos no son nombres reales, ¿qué diferencia hay, entonces, entre un nombre ficticio o tres o cuatro?
Lo que importa a fin de cuentas es, tanto si lo que procede es aplaudirlo como si lo que viniera al caso fuese el denostarlo, propiamente, el propio comentario y no la identidad de quien lo hace, ¿no?
Además, seguro que tú misma has pensado alguna vez “¿y cuántos estarán haciendo lo mismo?”
Besos y, cuando visites el punto 1.8, verás que he vuelto.
Un poco como el niño que se marcha de casa y se queda un rato sentado en la escalera.

Anónimo dijo...

IJACAE
Teniendo en cuenta que estos libros de “inspiración divina” que son la cabecera de las religiones fueron escritos por seres humanos, lo que trasladan son interpretaciones de los escribas que plasmaron la inspiración, luego modificada durante siglos, al hacer copias de los originales. ¿Qué había en principio? ¿Procede de tradiciones orales previas?. Sin entrar más en esas preguntas y fijándonos en la aplicación de ese párrafo del Génesis que se dio durante siglos, Yahvé bendijo la primera pareja y les dijo......., pero no dio propiedad a ninguno sobre el otro, ni a él sobre ella ni a ella sobre él, ni sobre cualquier otro de su mismo género, por lo que ¿a que vienen las guerras? ¿las imposiciones sobre los demás? ¿Porqué aplicamos la literalidad de una parte y no la completa?.

Isabel Segunda dijo...

“Cuenta la Biblia”.
Si lo que cuenta ha de interpretarse al pie de la letra da toda la impresión de que Yahvé, con su mandato de “someted y dominad todo cuanto vive y se mueve sobre la Tierra”, estaba invitando al Hombre a ser soberbio, e implacable.
Resulta sin embargo curioso que ese mismo Hombre que viene quebrantando los mandatos divinos a lo largo de tantos siglos se aprestase con tanta dedicación y tan encomiable entusiasmo a la tarea de obedecer en este punto concreto; pues es claro que desde su creación no ha dejado de dominar y de someter, cada día con mayor empeño y más sofisticados medios, a todas las demás especies de seres vivos.
“¿A qué vienen las guerras?”, se pregunta IJACAE.
Aún en el caso deseable pero tan poco probable de que desapareciesen las guerras y de que el Hombre cumpliese fielmente los diez mandamientos, todos, y de forma estricta, seguiría estando condenado a matar para sobrevivir.
¿Por qué ha de ser así?
Incuestionablemente, alimentémonos de lo que nos alimentemos, siempre será de algo que antes de convertirse en alimento tenía vida.
Los vegetarianos, los que se declaran ecologistas, los que se dicen defensores de la naturaleza, parecen creer estar lavando su conciencia al propugnar que el problema se soluciona no consumiendo mas que frutas y hortalizas.
Es un tema un tanto manido este de qué hay que alimentarse, y manida también la eterna discusión de si los vegetales sufren o no sufren daño, y manido el discurso de los que defienden el que sí lo sufren, y no menos manido el de los que lo rebaten alegando que como no tienen sistema nervioso…
Al margen de todas esas consideraciones irresolubles existe, eso es cierto, el hecho de que en ningún momento ni en ninguna parte figura ninguna orden divina prohibiendo – salvo especies como la vaca, por ejemplo, o el cerdo, en algunas religiones; y tal vez alguna otra en religiones que en estas latitudes no conocemos – el alimentarse de animales; ni de vegetales, por supuesto.
Por otra parte, todo lo vivo, tanto si es racional como si es irracional necesita las proteínas para su desarrollo, ¿no?; y es por tanto que aplicando la irracionalidad como la más sesuda de las racionalidades todos los que nos movemos sobre la faz de la Tierra nos hemos de comer, querámoslo o no, los unos a los otros.
¿Pero no es triste; no es doloroso para los humanos el saber que hemos de matar para vivir?
Yo creo que sí, que es triste, y que tal vez por eso aquellos hombres tan primitivos y tan brutos que cazaban bisontes y mamuts se aprestaban a, antes de hincarles el diente, ejecutar ante ellos sus danzas y proferir los gruñidos de que eran capaces elevando al cielo sus cánticos y dando las gracias a la fiera por brindarles – de malísima gana por parte de la fiera, desde luego – su carne.
También entre los gruñidos iría alguna acción de gracias a los dioses, imagino.
Y es que tal vez los humanos tenemos, en virtud de nuestra propia estructura y composición orgánica (qué mal me expreso cuando me meto en según qué terrenos) el derecho de alimentarnos de animales y, de rechazo, el de sacrificarlos. Pero… ¿no podría vivirse ese derecho, u obligación incluso, de otra manera?
Quiero decir:
Que no pretendo que el esforzado oficinista encorbatado se pegue un madrugón de pronóstico para antes de acudir con su coche al atasco salir al campo y cazar para su prole el pollo o el conejo que su esposa cocinará al ajillo o el cerdo para el bocadillo de a media tarde de sus niños; ni que el ama de casa coloque a su Adán y a su progenie, todos en fila, y alrededor de la mesa canten y bailen y efectúen complicados rituales y digan oraciones, pero…
No sé. Me produce, en serio, no sé qué perplejidad, qué congoja, el ver el desparpajo – y la prodigalidad (leí en un libro de nutrición que una persona necesita, tan sólo, entre 0´80 y 1 gramo de proteína por cada quilo de su propio peso al día) – con que las personas llenan sus carros en el supermercado sin dedicar un solo pensamiento a qué es lo que están haciendo.

Afrodita dijo...

Hoy, casi un año después de que el Aventurero tuviese la excelente idea de editar este blog, cuando se han tratado y debatido muchos de los puntos (o muy pocos, considerando cuántos contiene el libro y que estamos tan sólo en los comienzos del segundo capítulo) he querido ― con motivo de la pregunta formulada por Enrique en su comentario del día 17 de septiembre, a las 19:54, en el punto 2.5 ― echar la mirada atrás para fijarme de nuevo en los orígenes y, en una especie de paralelismo o juego de palabras entre un término y otro, en el Génesis.
Enrique pregunta “¿Por qué primero se hizo la luz y, después, el Sol, la Luna y las estrellas?”.
Es ciertamente curioso y algo en lo que por lo general no se repara que la luz fuese creada antes de que lo fuera la fuente de la que los humanos entendemos procede la luz que conocemos como tal, la misma luz que la tecnología ha tratado de imitar (con éxito, es verdad, o ahí están sistemas de iluminación que no tienen nada o casi nada que envidiar a la denominada “luz natural”), la luz que parece obligado entender como ajena, llegada de fuera, para iluminar lo que sin su presencia estaría siendo absoluta tiniebla que no ofrecería, tan siquiera, la posibilidad de imaginar luz o su ausencia.
Pero resulta obvio ― si damos el Génesis por bueno o, al menos, lo aceptamos como veraz aun con todas las salvedades y consideraciones a que pueda remitir el hecho de que mucho de lo en él escrito puede verse sometido a diferentes interpretaciones y considerando, también, que mucho de lo en él contenido no se presta a la especulación porque se trata, directamente, de afirmaciones ― que esa primera luz creada era, no sé cual, pero otro tipo de luz, y que lo era (sigue siendo) en sí misma y no generada o producida por ningún otro tipo de objeto.
El caso es que, con motivo de ver formulada la pregunta he acudido de nuevo a leer el Génesis y, ahí, nada más echarle la vista encima, me han llamado por primera vez la atención los versículos que rezan: 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.
Así, como se ve, copiado y pegado tal cual.
Si estas son las primeras palabras del Génesis, si lo que Dios creó en aquel primer día fueron los cielos y la tierra, si el Espíritu de Dios ya para entonces se movía sobre la faz de las aguas, ¿no produce un puntito (yo lo llamaría puntazo) de perplejidad el preguntarse por el origen de las aguas?
Luego, casi de inmediato, en el segundo día (que a saber a qué extensión de tiempo mensurable estaría correspondiendo cada uno de aquellos días) ― y vuelvo a copiar y pegar ―:
6 Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7 E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8 Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.
De lo que parece inexcusable deducir que fuera, por encima del cielo, vuelve a haber agua. Y el Génesis no da explicaciones de que más allá de esa “otra agua” exista cualquier otro “algo”.
(Continúa)

Afrodita dijo...

(Continuación)
A día de hoy se saben muchas cosas del Cosmos (o del Universo, siempre me armo bastante lío con eso), y de sus estrellas y galaxias, y de distancias enormes, y de agujeros negros y de no sé cuantísimas más que yo desconozco y de otras muchas de las que no puedo ni acertar siquiera a barruntar cuál o cómo es la absoluta ignorancia de su existir que con apabullante profusión me adorna; alcanzo, tan sólo, a sorprenderme de que no parezca haber noticia de esa otra agua.
Por otra parte no faltan aseveraciones de que la vida comenzó en el agua.
Resulta también intrigante que, habiendo llegado los humanos a saber cómo hacer tantas cosas, no haya habido ningún listo que haya dado con la clave de cómo fabricar algo tan tontorro o elemental como es el agua cuando, por añadidura, el agua es (creo) lo único absolutamente imprescindible para la subsistencia.
A cualquier otra cosa (qué socorrida y qué ambigua es la palabra “cosa”) se le puede encontrar un sucedáneo, o algo que la sustituya. Pero al agua no.
Toda esta disquisición mía viene motivada ― ya lo he escrito al principio ― por la pregunta planteada por Enrique en el punto 2.5 y me ha parecido que, bueno, por qué no exponerla. Pero como al mismo tiempo me doy cuenta de que se sale por completo del tema tratado en ese punto he preferido depositarla aquí, donde no va a interferir en la atención ni en el interés de nadie; en este lugar ya apartado y lejano donde el que llegare lo hará por puro azar (o por destino) y si gustara o desease dialogar sobre ella podrá aquí hacerlo sin los apremios a que empuja en cualquier circunstancia de la vida la actualidad de cada momento.
Y, ya puestos, se me ocurre preguntarme también por qué no dice nada el Génesis de la creación del aire.

Qué-vedos? dijo...

Constelaciones que giran mareadas su danzar en torno de universos de agujeros horadados en los huesos de la luz recién nacida, en el polvo del éter y en su agua separada de la que fuera su hermana primigenia que absorbe, mancillada, desterrada de aquella su originaria luz certera, ahora, la primera, los humores buenos, blancos, turbios, acuosos, endiablados de estos intrusos descastados que desoyendo qué aceptaron en su pacto, con su sangre, con su existir, su aliento, taladran con sus errores los destellos de las espadas flamígeras que entonces guardaran el camino a las estrellas aguardan, ellas, absortas en el ensimismamiento de su danzar y de su brillo, el nuevo despertar del viejo Dios que las dotó del ritmo.

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