Presentación

Un grupo de amigos hemos decidido poner en la red el libro, “49 RESPUESTAS A LA AVENTURA DEL PENSAMIENTO”, porque creemos que es especial. Su autor, Eduardo Pérez de Carrera, nos sugiere a lo largo de sus páginas nuevas formas de percibir nuestra vida, de entender la Historia, de interpretar la realidad que nos rodea. Nuestro propósito es convertir este sitio en un espacio abierto de reflexión donde tengan cabida todos los comentarios que se nos hagan llegar sobre lo que a cada cuál le sugieran o le hagan sentir los párrafos del libro. Nosotros nos limitamos a publicar cada quince días un nuevo párrafo y a invitaros a que participéis.

1 mar. 2012

TERCER MENSAJE. PEREGRINOS DE UNA TIERRA SACRALIZADA. Texto 3.17

3.17 "Decían los kuretes que la vida empieza en el amor, pasa por la voluntad y debe terminar en la frontera de la libertad; el sistema misterioso universal que rige la realidad aparente parece que muestra los colores del mundo a quien busca nacer, y cada hombre busca en los colores y las formas su esperanza desde el propio estado de consciencia; el símbolo de nacimiento de la dama madre abarca desde la serpiente a la copa: es el nuevo cerebro esperando el nacimiento real. Desde que Saturno engendró la vida fertilizando la Tierra, reinó el tiempo; luego Cronos fue vencido por el rayo, la velocidad, que fue administrada y a veces usurpada por los héroes. Todas las secuencias suceden en la experiencia de vida de un hombre. Parece que ninguna lengua contiene el pensamiento más puro, ningún espacio contiene con brillantez todos los colores del espectro, pero se puede ir más allá de la lengua; el pensamiento puede y debe anular el artificio y la barrera de las palabras.


COMENTARIO DEL AVENTURERO


 Hay quien cree que las respuestas que uno busca, aparecen a veces como por casualidad si está atento.
El autor habla de un sistema misterioso universal que da color, que ayuda, a quien busca nacer y se aventura. Es el cambio para transformarse en algo nuevo. Es el nuevo cerebro, la nueva forma de pensar y de ahí, el nuevo modelo social.
Este nacimiento real, probablemente deba suponer a la vez un cambio personal, de actitud y biológico, a la par que uno social.
La medicina tradicional china sitúa gran parte de sus meridianos en la columna vertebral, y puede que esta, al activarse y a través de los nervios, sea capaz de generar un nuevo funcionamiento cerebral, un nuevo cerebro, y a partir de ahí, secreciones hormonales y enzimáticas que reorganicen nuestro cuerpo.
Las emociones y los estados anímicos cambian las reacciones hormonales, con lo que nuevos planteamientos nos cambiarían por dentro. Es el nacimiento en el amor, el paso por la voluntad y la llegada a la frontera de la libertad que decían los Kuretes, los portadores de luz.
El autor nos habla de intentar tener un planteamiento más allá de lo conceptual, que no esté llevado por ideas encorsetadas en palabras. De la velocidad, cualidad heroica para deshacer trabas

30 comentarios:

Enrique dijo...

El tiempo surgió con el camino que va desde el ojo que percibe la luz hasta el neocórtex que es capaz de concebirla; y renace con cada nuevo cerebro que lo invoca, con cada niño que habla. Junto con él aparecen la vida y la muerte, el pasado y el futuro, lo real y lo irreal, y así todas las palabras. Tiempo que nos apresa hasta que se trasciende el lenguaje o, como sucede casi siempre, hasta que olvidamos paulatinamente cuál es el nombre de las cosas.

Aunque hay curetes y centauros capaces de distraer a Cronos y de educar a Jasón. Burladores del tiempo, maestros de héroes y habitantes de las cavernas, donde muestran cómo distinguir entre lo real y su sombra.

Salva-sea-la-Parte dijo...

¡Cuánta verdad destila este autor! Y eso que lo hace oscuro para que escudriñemos mejor, aunque sea por el ojo de la cerradura. Sabemos que la palabra será en el futuro arcano pasado, como lo fue la gestualidad exageradamente única, brutal, y a veces desesperada por no poder comunicar bien y acabar todo en un estacazo. Nos queda esa parte mejorada de la gestualidad, la expresividad y todo lo que complementa nuestra exteriorización. Cuando llegue la mentalización absoluta ¿conservaremos alguna de estas antiguas formas expresivas/comunicativas, o seremos mustios como una lechuga pasada aunque de vez en vez presionados por algún sentimiento perdido en nosotros esbozemos una débil mueca sonriente? Ojo con lo que dice el que te jedi: "El pensamiento puede y debe anular el artificio y la barrea de las palabras" ¿En qué quedará pues la capacidad de conmovernos por el sentimiento e iluminarnos por fuera y en el gesto dulce para transmitir un contacto, una compañía, un convencimiento?

Nuba dijo...

La mayoría de los mensajes esenciales trascienden la palabra.
Nos quedará la música
Quedará la luz de la mirada cómplice
El silencio parlante
Los colores del gusto
Los sabores del tacto
Cuando el arte empapa, llegamos a descubrir el fondo del artista y nunca le conocimos personalmente, ni nos hace falta.
Estaba ahí, en un determinado momento del viaje, para decirnos algo, para pasar un "testigo".
Cada ser vivo y no vivo con el que me he encontrado tenía un mensaje que intercambiar conmigo. Eso lo he descubierto ahora.
Solo quiero recordar a los que me dijeron algo que se me pasó leer, y releo.
A veces sabemos más de la trayectoria de un desconocido que de personajes con los que transitamos a menudo.
Sobre todo lo demás, mi experiencia personal es capaz de descubrir a los vivos de los que aún duermen. Eso evita muchas palabras, porque todo el lenguaje se transforma.
Como se reconocen el árbol y el pájaro, la nube y su viento, el pequeño cosmos que cada día adorna a su montaña, porque ellos en su espacio hablan la misma lengua.
Sin embargo, no todos nosotros nos reconocemos. Personalmente evito comunicarme con quien aún no entiende. Antes me afanaba en "pero no ves? no ves?, si está clarísimo!! (risas)Ahora me rio de mi misma, aunque no por haberlo intentado, sino porque me doy cuenta que van por otros espacios y no pueden oirme.
Nos hacemos un poco más frugales y sí, porque no, también selectivos, pero por encima de todo, ideamos nuevas maneras de transmitir lo que no puede quedarse encerrado.
El idioma, que no es la palabra, ya no es un obstáculo para el entendimiento. Porque la velocidad del pensamiento en el futuro no tiene ni tiempos ni gramáticas.
A mi me gustaría cada vez más, comunicarme en silencio con mis amigos. Con un par de ellos, consigo hacerlo. El autor no se inventa nada, escribe a partir de su propia experiencia. Me sorprendió este libro desde el principio, porque no sabía nada de Kuretes ni Jasones, nada de mitología ni de Budismo, nunca he hecho Yoga consciente, pero fué y sigue siendo para mí un libro abierto, que además despierta mis sentidos. Cada noche antes de dormir salta un pequeño texto con el que empiezo un sueño.
PS: creo que al final los vientos me hicieron caso y soplaron, porque ni os imaginais que nubes tan bellas están a punto de despedir al sol. Me voy, porque no puedo perderme esos colores que ya echaba de menos.

Alguien de este mundo dijo...

Cuando fuiste voz, cuando fuiste acaso, cuando fuiste hiedra; cuando fuiste el canto silente de arrullos y aromas y encantos de tenues mixturas de encuentros robados gimiendo en las cumbres altas que ni esperan ni rompen ni amparan ni plañen ni rozan un orar cansino, rítmico, inclemente, de sombras sedientas teñidas de rojo y azules y opacos acordes insomnes que no se encaraman — como agarrotados, sin fuerza y sin eco — a las acechantes amalgamas mórbidas de trinos y lazos y vetos de sedas vertidos por rápidos dedos que se estrellan contra las texturas, de bronce o de arena, de cuerpos ebúrneos que no se interpretan envoltura efímera de eternas certezas que no han de arroparse ni cubrir su apenas desnudez ninguna de algunas primeras primicias cedidas por sapiencias ciegas a qué es la impostura, la farsa o la afrenta y qué lo que nunca jamás “yo quisiera” vivir en las redes obtusas y estrechas que cierran los ojos y que abren las venas de vidas que fluyen, se imbrican y orientan, por rumbos sin coste de nudos ni apuestas que frenen el giro de tantas ruletas como guardan mudas entre sus secuencias de pares y nones y rojas y negras fortunas y agravios que dan y que quitan y suman y restan algún rastro altivo que no quiere verse borrado cual huella de paso a otra cosa que será — quién sabe — si ocaso o arranque de qué nuevos largos o cortos alcances llegados de dóndes y cuándos y quiénes y porques y paras y peros y “puedes” que van a encontrarse buscando perderse entre la espesura de brumas que envuelven llamaradas fatuas de fuegos que hieren cuando la cordura se ufana y se yergue sobre la grandeza apenas indemne de la nada fría, brillante y sonriente, sensación sin nombre que va a sorprenderte.

Luz dijo...

Se tejan tejidos hilados en la rueca quiero
aman, ya habibil
su cantar quiero desde mi puerta
al –wahs me no farás
me lo separen ni de lares innobles
milésimas imprecisas
¡ay, me pica la oreja ay!, je
bon, besa ma boquella
bocas brincan pidiendo el canto de un
eo se que no te irás
gallo de chagall
todas las infinitas horas deste mundo
¡ven, ya sahharal!
siempre ahora ¡ay, ay que muero!,
alba kést con bel more
¡cómo sabe este canto!
el arrope entero de su figura
de pluma quiero
cando vene pidi more
su agua incansable su sueño
vestido de tules negros
vestido de tules blancos
rociado de lentejuelas.

José dijo...

Que dicen las palabras?. Que dicen las palabras de Perez de Carrera?. Las palabras de Perez de Carrera nos hacen tomar consciencia de lo que constituye la humanidad, la metamorfosis del hombre. Dijo alguna vez un escritor anónimo, en vísperas de la segunda guerra mundial, " pero si verdad fuera un escritor , debería poder impedir la guerra". Detrás de las palabras de un hombre, esta la voz y los colores de los otros hombres. Esta la consciencia de la humanidad.

En un mundo de barreras que atrincheran a los hombres en el rendimiento y la especialidad, las palabras deben llamar a rebato para mirar más allá, para ver los otros colores, para ser custodias de la metamorfosis.

Inés dijo...

Tengo una pregunta que seguro que alguno de vosotros podreis contestarme:
¿que significa "el símbolo del nacimiento de la dama madre abarca desde la serpiente a la copa"
¿Es una parte de la columna vertebral? ¿es la copa el corazón o el cerebro?
Me interesa porque las conexiones entre el cerebro y la médula espinal son obviamente bidireccionales, y además hay algo muy interesante, el contenido de la médula varía desde el sacro hacia arriba..durante todo el recorrido va transmitiendo las sensaciones y los estímulos hacia las partes exactas del cerebro que son requeridas.

Icono-Plasta dijo...

Para Inés, sin ánimo de acertar. Si vedes la enseña simbólica de la farmacología, te encontrarás con la serpiente enroscada en el doble tallo vegetal de la Copa. Si recurres a la visión de la simbología alquímica, te encontrarás con algo similar. Sabemos que la serpiente es la sabiduría, y también que se enrosca cual Ying-Yang Kundalínico en la vertical que nos construye de lo animal a lo superior. Ahora, si recurres al mismísmo autor te lo explicará mucho mejor, alguna vez.

Anónimo dijo...

Me gustaría hacer comentario sobre 3.16, fuera de tiempo. Lo cierto es que hoy, por ayer, se han sabido los resultados e la votación amañada que ha entgronizado, de nuevo, al próximo Zar de todas las Rusias -La Casa Russia- ex camarada Puttin. Las fuerzas democráticas se han quejado, amargamente y con razón, de lo que parece ser un pucherazo en toda regla amañado desde los propios instrumentos del poder. Es difícil que la Gran Rusia del autor pase a ser una democracia estable verdadera, la sombra de Iván El Terrible es alargada. Quizás, a pesar de ello, piense el autor que la Gran Rusia mantiene su grandeza energética. Puede, quizás igual que en España.

Inés dijo...

Pues desde el sacro, después de las variaciones que estuve haciendo sobre la sustancia gris que es la máxima en esa zona, el muladhara, la tierra, "the serpent power"de Arthur Avalón, con el que me pierdo un poco, es decir variaciones en mi primera rueda de la fortuna...los contactos entre núcleos de neuronas sensitivas en la médula espinal a esa altura, las células inmunes que las protegen, el sentido del tacto, el sentido, separado del pensamiento.. la primera puerta..
Al final son estas variaciones las que me llegan más claras. Son sin palabras, pero lo dicen todo. Al menos a mí me funcionan.
http://www.youtube.com/watch?v=g7LWANJFHEs (Glenn Gould el mejor)
Hay muchas (31), tantas para hacer girar todas las ruedas, a mí me gustan estas dos especialmente:

http://www.youtube.com/watch?v=VdSd_J5mBR0

y ésta que podría bailarse

http://www.goear.com/listen/64444b5/04-variation-3-a-1-clav-canone-allunisono-bach-variaciones-goldberg

Anónimo dijo...

أخبرني بصوتك aprender a hilvanar con la forma el fondo. Entre letras se enreda; alef, permanece quieta. Una letra entre más no se colorea igual; cuélebre revoloteando para traducir, interpretar, conjugar, coaligar, discernir, entender....El permanente porque “donde digo, digo… قل لي هي . La vasija contiene la gota de agua cuestión de la forma del verso la gota se enreda entre el verso el verso para encontrar la gota la gota no encuentra o el verso se niega encontrar la gota. La gota nunca tuvo al verso ni el pájaro su vuelo caray, tan difícil es poner verso en gota y gota en verso si un sonido del verso قل لي daría la forma en la gota dejando sus contenidos quietos enredados en la copa de los cuentos con lo fácil que es cortar el tiempo... اتصل بي diciendo a alguien de este mundo ¿quizás?.

Antónymus dijo...

Pues sí, cosa que conviene decir a los escribientes contagiados del discurso hermético del libro que se comenta. Tanto hermetismo quizás nos lleve a la sabiduría, pero lo más seguro es que nos arrastre hacia la distorsión significante. Recomendaría yo, en mi torpe aliño indumentario, que se leyeran también a Sr. OSHO, y a Sr. OSAWA, entre otros transmisores de la claridad de caminos convergentes. Lo digo para desengrasar, no vayamos a hacernos un lío argumental de confusas apariencias. Saludos

Luz dijo...

Gracias, Hugo, que encanto delicioso y vibrante que embruja el sentío del Cielo, te has sacado desde lo inexplicable... Besos.

Alguien de este mundo dijo...

A Anónimo:
Lo siento, pero no sé entenderlo; me he esforzado y he buscado traducir las palabras que imagino son árabes, pero este traductor automático o como se llame lo que hace es confundirme más, de modo que no puedo descifrar qué quieres decirme. Y me siento culpable y estúpida.
Escribo estas líneas porque he imaginado, entre lo que no entiendo, que es algo que me estás diciendo a mí, y que parece ser una pregunta, pero no sé responder.

Afrodita dijo...

No entiendo qué significa "Ojo con lo que dice el que te jedi". Escrito por Salva-sea-la-parte en su comentario del día 1 de marzo.

Antónymus dijo...

Afrodita, si no me equivovo quiere decir: "Atención con lo que dice el autor en este párrafo". Creo que es expresión coloquial para advertir interés, y debe proceder de usos liguísticos populares en Centro América. Se debería escribir a veces más claramente en español corriente. Un saludo

Luz dijo...

En el árabe unos sonidos son del día y otros sonidos son de la noche. Me dije ¡cielitos!, eso significa que unas letras son más fotónicas y otras, más telúricas.
¡Valeeee!, sonidos y respiración van de la mano mientras se están emitiendo. Respiración que respira diferente durante el día y que durante la noche...Compases, ritmos, frecuencias, silencios. Sss..¿Y más?... Palabras que campanean mejor a la luna que al sol...o al sol que a la luna,y se proyecten sin consciencia.
... También se piensan... Pues también dejaran colores diferentes más allá de las palabras.
Decir una palabra de día y la misma palabra de noche, ¡josú!...ni se dice igual, ni suena igual, ni se recoge igual... Sus rastros no dibujarán lo mismo en el aire y el cerebro así lo siente...OOO habrá palabras que se proyectaron para reajustar ambas frecuencias.
Las propuestas de la noche y el juego desconocido en el que se entretiene el nervioso.
Algo así como:
“La chata merenguela guí, guí, guí,
Como es tan fina, trico , trico trícotrí,”
Como es tan fina, lairón, lairón, lairón...”

AAA:
...”El verdadero amor
No es el amor mismo,
el verdadero amor es un tesoro,
no los muros que lo circundan.
No admiréis los adornos,
hundíos en la esencia,
el perfume que invade y acaricia:
El principio y el fin. (me lo dijo...un poeta sufí).

Anónimo dijo...

Si fuéramos capaces de renunciar podríamos acercarnos al amor y quizás se nos abrirían puertas por las que se colaran ritmos que nos sacudieran la pereza que inunda nuestras células y les impide vibrar frecuencias que nos pinten de colores. Nuestro cerebro lleva millones de vidas esperando que lo intentemos y en ese peregrinaje creo que el lenguaje nos ha ayudado más bien poco. Si bien ha sido útil para el intercambio de información que asegure la inmovilidad de convecionalismos sociales establecidos creo que ha acotado, y sigue haciéndolo por este uso que hacemos de él, el despliegue de capacidades que podrían ampliar nuestra realidad.

antonio dijo...

Debemos agradecer al Editor Aventurero/s/as su cuidada permanente labor de traslado y comentario. Y últimamente felicitarlos/s/as por la inclusión del Anexo Índice para reconsiderar, encontrar, navegar, por temas. Y una más, la acertada inclusión del dibujo del artista Antonio Sosa, casi un Ex-Libris global con una clara remisión al duro trabajo de la evolución terrenal. Pues eso, felicitaciones y agradecimientos. Aunque sepamos que estaís allí para eso.

Slurging Soup dijo...

Dice el Anónimo ¿Cuál?, que las palabras han servido para poco en estos ¿millones? de años en que fue creada. No tanto, no tanto. ¿Y dice que sólo o casi solamente ha servido para "la inmovilidad de convencionalismos sociales establecidos" Pero muchacho, tú no te has leído, ni oído, la otra parte de la primera parte. Igual te quiero, pa que veas.La Luz-B que nos ilumina dice que las palabras no son iguales, o las mismas, de día que de noche, o no se dicen igual. Yo sólo digo/pronuncio palabras de día, y palabras de noche. Por ejemplo: Buenos dias. Buenas noches. Y es verdad que suenan distinto, casi tanto como ¡Hola! y ¡Adios! Sobre todo esta última sólo para la noche, por las dudas.

Afrodita dijo...

Hay formas de expresión en las que no se cuestiona su cómo son plasmadas ni se espera de ellas que lo que plasman vaya a ser reflejo veraz ni realista del mundo visible, audible o tangible en el que está inmerso el que mira o escucha o toca aquello que es expuesto a sus sentidos; muy por el contrario se da por hecho y se acepta sin rechistar que (un cuadro, por ejemplo) no tiene por qué estar retratando ninguna realidad porque es un cuadro, “¿es que no lo ves?”, no figurativo y no realista. Es un “cuadro moderno” y lo que “tienes que hacer frente a él, so pedazo de atún” es tan sólo sentirlo.
Y con la música algo parecido. Tal o cual pieza musical puede evocar verdes praderas o el interior sobrio de una iglesia románica o (como Wagner a Woody Allen) hacer que a uno le entren unas ganas enormes de invadir Polonia.
Pero ni en las pinceladas ni en los acordes se nos está narrando algo que “deba” ser interpretado de manera objetiva ni de forma idéntica por todo el que mira el cuadro o escucha la pieza musical.
Y está bien, que así sea y que cada cual de rienda suelta libremente a su imaginación y se realice; o no se realice o se de la media vuelta o diga “me gusta” o “me parece horrible” o llore o ría o bostece o se rasque el cogote o… lo que sea.
Pero, la palabra…
La palabra ha de representar algo que encaje, que se corresponda o dé la réplica a algo previo que el que la lee o la escucha tiene ya forjado en su cabeza.
Así, la palabra encontrará su utilidad y su acomodo en una lista de la compra “cuarto y mitad de panceta, dos yogures y un quilo de acelgas”, que se entiende estupendamente y te garantiza, además, que si obedeces lo que ahí pone no te quedarás sin comer ese día.
Sirve también para decir “hoy es domingo y son las ocho y veinte”; sirve un poquito menos para decir “la ventana está cerrada” porque, en este caso concreto, puede resultar que algún quisquilloso, en nombre de la veracidad y reconocibilidad que a la palabra se le exige, te salga con que “perdona, pero sólo está entornada”. Pues rectificas y ya está.
También puede cumplir una cierta función — si nos metemos en ese terreno que se suele llamar literatura y que engloba todo tipo de escritos desde la filosofía o el ensayo a un libro de texto o novela o poesía — si nos cuenta o relata lo que estemos acudiendo a buscar en ella (ej: que nos largue la crítica de la razón pura en el caso de la filosofía, o una disertación sobre la conveniencia de colocar o no tal o cual estilo de adorno floral en la mesa que estamos preparando para una cena de mucha ceremonia) o nos relata (esto para la poesía) cómo son los labios o la caída de ojos de la persona amada del que escribe el poema o (ya estoy terminando, estoy en la novela) las peripecias de su protagonista y que no serán (las peripecias) ni mucho menos las mismas si la novela está siendo de amor, de terror, de aventuras, policiaca o de ciencia ficción aunque — ese sí — con la licencia, para todos los casos y para todos los géneros novelísticos, de que se pueden colocar (y quedan muy bien) escenas de sexo.
Pero, fuera de todo eso, ¿qué demonios tiene que pintar ni qué juego ha de jugar la palabra?
(sigue)

Afrodita dijo...

(Siguiendo)
Quiero decir, cuando Alguien de este mundo escribe su parrafada, ¿de verdad sería capaz Luz de detectar si ese “alguien” escribió de noche o de día?, ¿de verdad percibiría de manera distinta el mismo párrafo si lo leyera con luz natural o a la de una vela?
Y, cuando Anónimo intercala en su texto signos de un idioma extraño, ¿está queriendo ser entendido o está queriendo que se entienda que el que maneja las palabras debería primero conocer muy bien determinados símbolos o de lo contrario abstenerse de filigranas si es que no quiere hacer el ridículo?
Es posible que Antónymus esté muy en lo cierto cuando dice que se debería escribir a veces más claramente en español corriente.
Y es que, reconozcámoslo, para trasmitir mensajes más o menos enigmáticos de vaya usted a saber qué entresijos de qué mentes ya contamos con otros métodos y con otros modos homologados y consensuados; pero, la palabra, la palabra, por favor, a ver si la mareamos un poquito menos, ¿eh?
Nota: De la reprimenda queda eximido (en parte) Anónimo; y queda eximido (en parte) porque parte de su texto no está en español.

Eolo dijo...

El nacimiento real viene dentro del nacimiento a la realidad aparente; no hay explicación más directa al acontecer humano que este punto de partida y este destino; y la sucesión de experiencias y estados de consciencia que se despiertan y depositan en cada uno, por si mismos hacen posible el nacimiento del jasón que ha de conquistar el cerebro universal.

Desde que el neocortex, por inspiración del sistema límbico, toma por primera vez conciencia del tiempo en los siete por la acción de saturno, pasa una madre por su sombra advirtiendo que hay una luna nueva. Aún el tallo nacido mortal debe descubrir el fuego sagrado del sol del atardecer y recorrer los campos de niebla, en los que habitan jugando los dos seres esenciales.

El amanecer del espejo de la luna llena, avisa abruptamente del comienzo del baile de las tres faces, y la sangre invita a salir al centro a quien no está presente más que en el aliento del aire, el héroe, y ahí comenzó todo para los que no pueden eludir la aventura de recorrer el laberinto de la vida, menos los locos amigos de estos tebeos.

No hay voz que lo transmita, ni palabra que lo pueda pronunciar.

Slurging-Soup dijo...

Afro-ditta: Pos sí que tienes claro la traslación de lo abstracto subjetivo (por emisión subjetiva del otro e interpretación subjetiva del este), para componer "la realidad a medida" Me gusta eso de: "¿es que no lo ves?, y lo otro de: "Y lo que tienes que hacer frente a él. So pedazo de atún". (Particularmente prefiero "so pedazo de besugo", sobre todo por los ojos, de besugo, con que se queda uno mirando cuadros). ¡Ah, la interpretación libre y personal sin estrujarse las meninges para ver que quizo decir/hacer el que lo dijo/hizo. A veces conviene, porque cuando uno se larga a solamente "sentir y dejar volar eso", suele solo entenderse/pronunciarse el sí mismo, o sea, el en-sí-mismado, y por supuesto el en-sí-tontado, pero no el contigo pan y cascabeles. Lo mismo pasa con el lenguaje, sobre todo en una sociedad como ésta, la española actual y con cierta raigambre, donde todo el mundo habla cuando habla/n el/los otro/s no para captar lo otro sino para afirmar lo propio. De ahí el griterío compartido in-traducible, in-ordenable, in-acumulable, diario de Babel donde todos se expresan juntos, y ninguno entiende al otro. ¿Pa qué la palabra? ¿Pa que la comedia falsa de la escucha sino es para tratar de laminar al otro, de vender sobre todo lo de uno? Sincretismo mi Afrodita, sincretismo respetuoso y de conciencia. Y después purgación de significantes. Mientraa tanto, pasearse por el conocimiento con aturdimiento sólo es eso. Se goza, sí, pero sin mayor alimento. Ahora entiendo por qué, sobre tu última frase, es que nadie entiende a nadie, tan sólo cuando otro interés, más espúreo, le obliga a hacerlo.

Inés dijo...

Para que la palabra tenga un significado en una comunicación oral son imprescindibles dos sentidos:
El sentido del "tacto" y la percepción integrada de la vista y el movimiento. Ni siquiera es necesario el sentido del oído, y si no que se lo digan a las personas sordas. Es impresionante ver cómo se comunican, sin articular sonidos.
Por eso la comunicación escrita en un blog por ejemplo, no puede traducirse jamás literalmente, porque sólo intuyes y la intuición pone mucho de la emoción interna del que lee y muchas veces se malinterpretan los mensajes.
Ni siquiera el teléfono, al que se incorpora la voz, tiene una función completa en el entendimiento mútuo del que transmite y el que escucha, simplemente porque no hay contacto.
Creo que todos estareis de acuerdo entonces en que la palabra no basta para descubrir lo que el otro intenta explicarte o lo que tú estas intentando comunicar al otro.
Cuando dos se encuentran, sin embargo, un montón de moléculas diferentes de ambos entran en juego y se ponen en movimiento en ese espacio cercano que queda en el aire, entre ambos. Lo primero que hacemos es enfocar la mirada, y no sólo miramos a la forma que tenemos en frente. Con esa ojeada, independiente de lo que diga el interlocutor, captamos el ánimo con el que se acerca. Si estamos alerta, sabemos si duda, si está nervioso, si su palabra es franca, si está contento.
Yo creo que es esa la verdadera escucha, la forma mas certera de escuchar al otro, la actitud con la que se le recibe. Y me da igual lo que penseis, me atrevería a decir que hay que tocarle, aunque sea la mano, un abrazo, un beso en la mejilla.

En la mayoría de las ocasiones, con las personas más cercanas, es cuando el pensamiento integrado, elimina muchas palabras innecesarias.
Siempre he sido bastante habladora, impulsiva, rápida en las respuestas, a veces se que he utilizado las palabras como un arma arrojadiza contra el otro, o como una forma de defensa inmediata. He aprendido sobre la impecabilidad de las palabras y ahorro desde entonces bastante energía. Durante los tres últimos años y sigo, realizo un esfuerzo consciente por escuchar a los demás más allá de sus palabras, con otras herramientas.
Probarlo, ellos hablan una cosa, pero a menudo te están diciendo otra que se resume en monosílabos:
ayuda, estoy triste, contento, ilusionado, cansado, enfermo, brillante, en espera, corriendo, tranquilo, desasosegado.. Cuando escuchas esos mensajes las palabras que te llegan adquieren un significado diferente y es cuando eres capaz de entenderlas.
Jamás debe uno tomarse el discurso del otro personalmente, creo, y aunque se que eso es difícil, es una herramienta muy poderosa para la interacción con los demás.
Me lo digo principalmente a mí misma aunque lo comparta, porque estoy practicando a fondo en el arte del silencio.
Seguiría con mi monólogo, pero se me acabó la pausa del café, sin embargo aún me queda tiempo para daros, un abrazo.

Afrodita dijo...

Entiendo que según tu criterio, Slurging Soup, toda apreciación subjetiva de la expresión de cualquier otro alguien habría de obviarse, y renunciar al propio sentir para volcarse en estrujarse las meninges hasta desentrañar la objetividad del “emisor del mensaje” – sea el tal mensaje audible, legible, tocable o visible – o, al menos, imbuirse de la subjetividad de ese emisor hasta asumirla como VERDAD evidente y convincente.
¿Hacemos eso alguien en nuestra cotidianidad?
Imagina que en plena canícula, una tarde de agosto en medio de la estepa castellana, tú tienes frío. Será ridículo o descabellado, pero tú estás sintiendo frío ¿Te hará entrar en calor que alguien te demuestre termómetro en mano que lo que deberías estar haciendo es sudar a chorros?
Te podrán explicar que es que estás enfermo, que te está pasando algo anormal para que estés teniendo una sensación tan disparatada.
Y sí, puede ser; puede ser que la percepción de cualquier agente externo esté condicionada por las anormalidades, o dolencias o carencias, del receptor; pero ese receptor no se puede desprender a zarpazos de su sentir sólo porque “otro” (un “otro” por cierto sí objetivo y ecuánime por la sencilla razón de que se califica a sí mismo de objetivo y ecuánime) le venga a decir que está equivocado.
¿Por qué debería nadie de prescindir de su subjetividad para obedecer como un cordero los criterios no menos subjetivos de ningún otro?
Creo que estrujarse las meninges puede valer para entender el principio de Arquímedes, porque es algo demostrable; o cualquier fórmula de la física o de la química. Pero para algo tan en absoluto trasmisible como es el sentir no me parece a mí que exista ningún estrujamiento que pueda solucionar nada.
De cualquier modo te quiero hacer notar que la última palabra de mi último comentario era (sigue).
Por alguna razón la continuación no ha aparecido reflejada en el lugar que cronológicamente le correspondería dentro de los comentarios.
Y mientras esa continuación no aparezca mi exposición no estará completa; y comentarla sin estar completa puede ser precipitado.

Slurging-Soup dijo...

Pues todo lo precipitado que quieras luego de haberte leído en la segunda, y en la tercera o respuesta a la mía. Y de verdad sigo pensando, sintiendo, que muestras un cierto rechazo, pavor, desinterés para escuchar al otro, no porque debas entenderlo obligadamente, o al menos tratar de, cosa esta que tampoco estaría mal. Dejar pues de forzar al ego de uno para que entrara al del otro. Lo que dije, digo y repito en que es una casi necesidad de hermanamiento, en el buen sentido, hacer el esfuerzo de escuchar, meditar, entender y después seleccionar. Pero sin escuchar, acuérdate (si alguna vez la practicaste, la conociste, la intuiste), de la CO-ESCUCHA, ejercicio interesante que se debería incluír en muchos aprendizajes, aunque sea para tratar de dominar a esa infalible necesaidad de soltarle al otro lo nuestro, y que nos escuche por.... Sé que también el otro, al que tratamos de escuchar, debe hacer el necesario esfuerzo de soltar algo que merezca la pena, para él, para el otro, para alguno, o sea que debe exprimirse lo mejor posible, elevar su capacidad de resumir lo verdadero, lo imprescindible. ¡Pero hay que escucharse, y no acabar en un replique de griteríos vanos como en las tertulia de la TV! A veces, esta misma tertulia literaria parece un guiñol de títeres de cachiporra. Saludos.

Atila dijo...

Decidimos nacer en un planeta azul, este color tiene que ver mucho con la comunicacion pero ¿Porque a veces nos cuesta tanto comunicarnos:
-Que opinaran de mi si digo esto, que efecto les produciré, creerán quizás que les hago la pelota etc...
Andamos como naufragos agarrándonos al cuello de algo o alguien que nos alivie en nuestros momentos agobiados, sea un religión, un partido político, un hijo, una amiga, un maestro pero lo peor es cuando no queremos estar a solas consigo mismo, bien para criticarnos o para alegrarnos con algo que hemos hecho bien, trabajarnos nuestro defectos, procurar no caer en nuestros errores. Parece que la sociedad actual quisiera evitar que estemos solos: cruceros, ocio, reírse con comedias tontas para no pensar, estar con manadas de gente con las que no tienes nada en común.
Cuando logras no buscar un cuello, eres mucho mas libre, ponerte en la personalidad del otro y que se sienta comprendido (no consolado) yo lo llamaría amor.
Recibí un vídeo de una entrevista a la periodista que acaba de publicar un libro sobre la reina Sofia, se titula "La soledad de la reina" de como su madre desde muy pequeña siempre le repetía que una princesa nunca debía traslucir su abatimiento, ni sus emociones, tampoco confiar en nadie por eso nunca tuvo amigas, en los actos oficiales siempre la misma mascara, la misma expresión.
Cuando supo que su marido le era infiel se fue a La India donde estaba su madre y esta le dijo:-¿que quieres ser como yo? una reina destronada, olvidada, que no te tengan en cuenta para nada, que no seas ya nadie?. Corre a t palacio y como si no hubiera pasado nada. Ella obedeció, y se traslado a otro piso se acabo la comunicacion entre ambos. Y yo me pregunto si para su evolucion esto¿ no fue nefasto para ella? llevar una vida espiritual
en La India con sus hijos en lugar de ponerse la mascara continuamente pues quizás no fuera olvidada para muchos facilmente.

Mandrágora dijo...

Desde el momento en que se toma consciencia, se decide tomar de forma activa las riendas de la vida, ser director de tu propia orquesta, no sé en qué punto se sitúa el amor que dicen los kuretes y dónde se halla —parece deducirse que antes de todo—, pero sí imagino la voluntad como herramienta de uso necesario para el continuo desbrave y doblegamiento de las múltiples necesidades inventadas, y la esperanza como sosiego y necesidad de proyectarse, para llegar al despeje y encuentro final de la libertad, esa palabra tan manida y pocas veces conquistada. Y todo ello asumido y reconocido, sin necesidad de artificios ni palabras como cita el autor.

Afrodita dijo...

Hoy se termina este hilo y, como solemos, no regresaremos nunca a él; no echaremos la vista atrás a ver qué se dijo en torno a cada uno de los textos. Personalmente pienso que sería bonito e interesante; ver a los otros y a nosotros mismos pasado el tiempo y, en mayor o menor medida, modificados todos. Quizás si volviéramos a leer tanto los textos del autor como qué escribimos unos y otros al respecto viésemos que “ahora” no interpretamos exactamente igual que entonces, ni nos expresaríamos como entonces o expresaríamos, incluso, algo diferente o nuevo que entonces no sentimos.
Así que, antes de que nos marchemos, os haré una pequeña confesión.
En mis comentarios del día 11 (los dos correlativos de las 21:10 y 21:12) no estaba ni muchísimo menos escribiendo la verdad de qué pienso de la palabra; muy por el contrario estaba ensayando, adrede, formas distintas en que puede utilizarse y tratando de averiguar si el hecho de que lo que esté diciendo sea mentira la hace chirriar o la desvirtúa.
No sé si lo he averiguado, que creo que no; pero me ha servido para experimentar conmigo misma, y para el experimento os necesitaba, necesitaba que alguien lo leyese.
Vamos, que sólo estaba siendo un juego. Y cualquiera que en algún momento se haya movido un poquito por mis blogs habrá podido ver que qué yo escribo y cómo lo escribo no se corresponde en absoluto con qué manifiesto en esos comentarios.
Si estaba siendo del todo veraz en mi comentario del día 12 de las 18:29
Besos a todos

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